miércoles, 24 de octubre de 2012
Navaratri con Art of Living en Bangalore.
sábado, 13 de octubre de 2012
De vuelta a donde empecé.
A diferencia de la primera vez, me siento como en casa. Y también a diferencia de la primera vez, no vine sola. Esta vez estoy utilizando lo poco que alcancé a conocer la primera vez para guíar a mi compañero de viaje. Todo lo que sucedió semanas atrás ha sido un poco loco, y bueno aquí estamos en India sintiéndonos tocados por la gracia, pues todo lo que me causaba angustia hace una semana se ha ido solucionando como por arte de magia con el pasar de las horas en estas tierras.
Para comenzar, el objetivo principal de este viaje, que más bien fue un impulso y unas ganas de poner a prueba mi fe, es venir a ver al maestro que conocí luego de regresar a Colombia la primera vez, venir a cumplir el objetivo de mi primer viaje a India.
Lo de la compañía fue algo que no me esperaba, pero que agradezco un montón. Y así como no lo esperaba, ya sabíamos que para viajar en India hay que planear con tiempo sobre todo cuando uno no se va a quedar ni siquiera dos meses. Entonces las angustias comenzaron (en mí) cuando nos dimos cuenta que faltaban pocos días y no teníamos los tiquetes de tren para viajar a Bangalore, ni tampoco una ruta definida de los días posteriores a la celebración en el Ashram.
Al final, después de un par de días de dudas y de preocupación decidí dejarlo ser. Soltar toda la tensión. Si sucede bien y si no sucede también. Y no fue sino soltarlo para ver como todo comenzó a alinearse.
Lo primero que nos pasó empezando el viaje, fue que el primer vuelo, Bogotá Panamá, se retrasó, razón por la cual nos enviaron en un vuelo directo a Nueva York. Llegando a Delhi descubrí un aeropuerto totalmente renovado y mucho más eficiente.
Nathalia, mi anfitriona en India, nos recibió en su casita, ahora en Delhi, donde está viviendo con Indi y una nueva gatita llamada Nina. Otra vez como la vez pasada estoy teniendo problemas para bajar las fotos... asi que por ahora... voy a ser breve.
La primera noche no pudimos dormir pensando que unos perros se habían comido a la gata, pero resultó que simplemente estaban ahí peleando entre ellos.
Al otro día por la mañana, nos levantamos a ver si encontrábamos tiquetes de último minuto para viajar a Bangalore juntos, y después de intentarlo por casi media hora de intentar comprarlos en la web, nos quedamos sin tiquetes. El tiquete que habíamos reservado aun estaba en el estatus RAC, que significa que tienes puesto en el tren, pero en silla, no en litera. Y pues viajar casi 40 horas en silla no era nuestra mejor opción. Pero ahí fue cuando apareció Shreyaji, dese Bangalore, y nos mandó un angelito caído del cielo, que en más o menos 15 minutos movió sus cartas y nos consiguió dos tiquetes en el mismo vagón en la clase que los necesitábamos. Así o más cuidados?
Y bueno, ya en la noche nos fuimos a Hauz Khas, un barrio muy elegante lleno de restaurantes, construido sobre unas ruinas antiguas. Algo así como Usaquén, con un poquito más de polvo y cables de luz, y obviamente lleno de callejones pequeñitos como todos los lugares aquí en la India.
Fuimos a un cafe tibetano mientras esperábamos por la reserva que habíamos hecho en un restaurante de la zona, donde al sonido de un mantra eterno y contrastado con lucha libre en la televisión nos tomamos un par de malteadas.
Finalmente llegamos al restaurante, muy escondido entre callejones y en el último piso de un edficio muy angosto. La comida... un sueño... todo delicioso, espero tener las fotos para contarles un poco más.
Hoy segundo día en Delhi, nos pasamos toda la mañana en casa, escuchando música y hablando con NAti e Indi, y preparando todo para el viaje a Bangalore.
Y despues de tanto tiempo sin escribir, ahora si espero poder ser constante, y volver a escribir en más o menos diez dias para contarles como fue la aventura en el Ashram en Bangalore, y los siguientes planes.
miércoles, 11 de abril de 2012
REleyendome y REescribiendome
viernes, 19 de agosto de 2011
Estoy de vuelta!
Ufff! Más de 8 meses sin escribir. Ha sido difícil retomar, pero estoy con muchas ganas de escribir hace días, me levanto por las mañanas escuchando en mi mente lo que quiero escribir, y quiero mostrarles todo lo que he visto de interesante por aquí. Muchas cosas han pasado desde los Guerreros sin Armas. Ahora me encuentro en Europa viajando un poco y resolviendo algunos asuntos personales, y tengo muchas cosas que contar sobre lo que he visto en este viaje, y además se me ha refrescado todo lo vivido en Brasil pues he estado cerca de los Guerreros nuevamente aquí en el viejo continente. Así que preparen los sentidos, pues les voy a contar sobre los placeres de la comida en Italia, la organización de Suiza, las aventuras en el World Culture Festival en Berlín y hasta los llevaré de vuelta a Brasil, para terminar de contarles lo que sucedió con los Guerreros. sábado, 8 de enero de 2011
primeros días: creando la comun-unidad y conociendo a la comunidad.






Para comenzar, a mi grupo (os cachorros) le toco la cena temática. Y como no hubo mucho tiempo de organizar decidimos hacer una cena en la que todo el mundo estuviera con los ojos vendados. De esta manera tenían que aproximarse a su comida de una manera diferente, y usar los otros sentidos. Fue una experiencia muy divertida.
La metodología del instituto invita a las personas a aproximarse a la comunidad con una mirada que solo ve las cosas positivas. Al principio era un poco difícil, porque todos los ejercicios eran del tipo: visite la comunidad y escriba por lo menos 5 bellezas que encuentre allí.
Pero fue super lindo porque el primerísimo primer ejercicio que hicimos era que nos vendaban los ojos, y nuestra pareja nos tenia que llevar y hacernos tocar texturas y cosas y mirar desde esta perspectiva de no ver sino mas bien imaginar. La experiencia para mi fue maravillosa. Mi pareja era un chico que se llama Ronaldo (se dice Jonaudo), que vive en una comunidad donde los guerreros de 2009 hicieron su trabajo. Ronaldo me llevo con un cuidado tal, que me sentía super segura, a pesar de saber que las tablas en el piso estaban flojas y que me podía caer al agua, me sentí muy confiada, y tocar las cosas y las personas sin saber cómo son en realidad hace mas o menos que uno sienta amor puro… sin ideas preconcebidas (al menos esa fue mi sensación). Todo el proceso que sucede en la mente de uno haciendo este ejercicio es impresionante y colorido. Y muy emocionante. Ronaldo puso mi mano encima de la cabeza de un niño y de una niña, y fue muy bonita la sensación de no conocer y saber que me estaban recibiendo de muy buena manera. Después de los niños, me puso la mano sobre un gatito y eso también se sintió bien impresionante. Luego me toco el turno a mi de guiarlo y fue muy interesante también el ejercicio opuesto, pues tenia que hacer yo misma el ejercicio de mirar diferente y ver que cosas serian interesantes para que Ronaldo sintiera con sus manos.
Los siguientes días se pasaron volando. Todos los días estábamos desde temprano en la comunidad, y hacíamos un ejercicio de mañana y uno de tarde. Los ejercicios consistían básicamente en ir a caminar por la comunidad, los primeros días sin hablar ni preguntar mucho, sino tratando mas de percibir, con todos los sentidos, cuales eran las bellezas, los talentos, los recursos, todo lo que significara abundancia en esa comunidad. Luego de los primeros ejercicios ya podíamos interactuar con las personas y teníamos que ser bien curiosos y preguntar todo lo que quisiéramos saber.
Me pareció muy lindo que las personas desde el inicio estuvieron muy abiertas con nosotros, y era muy divertido porque nos dividíamos en parejas o grupos de tres, y planeábamos por decir algo 4 o 5 visitas en la mañana, y solo podíamos hacer dos, pues todo el mundo nos hacia entrar a sus casas, y nos tocaba obviamente quedarnos y escuchar todo lo que nos quisieran decir.
Los resultados hasta ahora han sido increíbles, nuestra relación con los habitantes de la comunidad es muy satisfactoria y nuestra relación como grupo es maravillosa.
lunes, 3 de enero de 2011
Inmersión intensiva
Así que el domingo, a las 6 y media de la tarde ya estaba en el aeropuerto encontrándome con Juan Felipe, y lista para viajar. El vuelo se retrasó mas de una hora y media por una falla técnica, detectada afortunadamente en tierra, pues cuando íbamos a despegar se apagaron todas las luces y estuve a punto de entrar en pánico. El vuelo estuvo tranquilo, era un airbus y estaba llenísimo, y no se que paso con el orden de las sillas, pero todo el mundo estaba haciendo pactos de cambio de puesto, porque los gente que iba junta habia quedado separada en el avion. Yo por mi parte quede en la silla 14, y logre un acuerdo con alguien para quedar en la 32 y viajar con Juan Felipe. Olvide pedir comida vegetariana, pero tenían una de sobra, la de por si acaso, y puedo decir que estaba horrible. No me la pude comer, y además me dio dolor de panza.
Luego probé a dormir un rato, pero no descansé mucho. Llegamos a Sao Paulo a las 7.40 am hora local, casi dos horas después de lo programado. Salimos del aeropuerto, con un poco de lluvia, a buscar el bus a Santos, costo R$30, que equivale más o menos a 45mil pesos. En el bus conocimos a Olinda de Peru, una super afortunada casualidad. También venía para GSA, y había quedado con Herbert, también de GSA, de alojarse en su casa. Un par de días antes, Herbert había enviado un mail a todos diciendo que su casa estaba a la orden. Recién llegamos, probé a llamar a Viviane, de couch surfing, que nos recibiría en su casa, pero sin ninguna respuesta. Así que cuando llegó Herbert (se dice algo asi como jerberchi) nos recogió a todos, nos empaco en el carro y nos llevó a su casa. Estuvimos probando toda la tarde a llamar a Viviane, pero contestó como a las 8pm, y me dijo que había tenido un problema. Herbert nos dijo que nos quedáramos en su casa, a pesar de que el cupo ya iba cercano a las 10 personas.
Cuando llegamos a casa de Herbert, estaban Linear y Shadreck, de Zimbawe, Jen, de Kenya, Tshediso (se dice tsidi-so) de Sur Africa. Con nosotros 3 ya éramos 7, y se esperaba más gente!
A Jen se le había perdido su maleta durante el tránsito entre Kenia - Suráfrica y Brasil, y como no tenía nada, luego de almorzar nos fuimos todos de compras, a conocer el centro de Sao Vicente que es la ciudad vecina de Santos, donde vive Herbert. Es una ciudad vecina, pero están pegadas, es como si la mitad de la ciudad es Santos y a partir de una calle X ya es Sao Vicente.
Fuimos a hacer las compras con la mama de Herbert, Lourdes, que no sabía ni ingles ni español. Y ninguno de nosotros hablaba portugués. La señora: divina, parecía nuestra mama. El clima no colaboraba, cada 10 minutos llovia por 15 minutos y luego escampaba y empezaba a llover de nuevo.
Luego de hacer mercado, fuimos a visitar un monumento que diseño Oscar Niemeyer, que es el mismo arquitecto que construyó los edificios famosos en Brasilia.
El monumento se construyó en conmemoración a los 500 años de fundación de la ciudad. Sao Vicente fue la primera ciudad de Brasil, y por eso es importante. Actualmente es la ciudad más cara de Brasil.
Olinda preparó mazamorra morada con sabor a uva. La preparó espesa, como para cucharear, y con frutas mezcladas. Deliciosa! Y de postre… Jose nos dio helado de Acai (se dice Asai) con leche condensada y granola de banano. Hablamos como 2 horas sobre comidas típicas. Muy entretenido.
Mientras nosotros nos divertíamos con nuestros papas temporales, Herbert fue a recoger a Vitor y a Amanda, ambos brasileros pero de diferentes regiones.
Cuando ya estábamos todos, hablamos un rato y luego nos fuimos a dormir. Había suficientes camas y colchones para organizar a toda la tropa. Ademas Linear y Shadreck se fueron a dormir en otra casa.
Al día siguiente, el plan de Juan Felipe y Olinda era madrugar a trotar hasta la playa, que quedaba más o menos a 20 minutos. Pero la verdad es que correr y yo no somos compatibles, así que me quede durmiendo. Cuando me levante, solo estaban por ahí Jen, Tshediso y Vitor, viendo fotos. Asi que banie y organice todo para ir a hacer mercado, para el almuerzo y para el desayuno.
Ibamos a salir con Vitor, pero apareció Jose, y nos dijo que cerca no había nada, que el nos llevaba a comprar las verduras y las frutas.
Entonces conocimos a Robinho, el carro mas viejo de la casa! Anotación: le tienen nombre a todos sus vehículos. El caso es que nos llevó a un mercado abierto, que es una calle, con puestos de frutas, verduras, pescados y hasta especias. Aquí se llama Feira, y es como dos cuadras de larga. Según mi percepción estas cosas ya desaparecieron o tienen los días contados en Colombia, hace mucho que no veo mercados de estos en las calles y creo que nunca vi uno tan largo. Al menos en Bogotá.
Jose es un hombre muy popular, cada dos pasos lo saludaba la gente, y no solo en el mercado, en todos los lugares donde estuvimos.
Cuando por fin compramos lo que necesitábamos, nos fuimos para la casa, pero Jose decidió que quería que conociéramos la fuente de la eterna juventud. Es un nacimiento de agua del que dicen que si uno bebe, será joven eternamente.
Finalmente llegamos a casa, y preparamos un pillao (se dice pilao), o pulao, o pilaf, que es un arroz frito con vegetales. Esta vez, versión de Kenya.
Quedo rico, almorzamos todos juntos y nos preparamos para llegar a CEFAS a nuestro primer dia de GSA.
domingo, 2 de enero de 2011
Brasil, aqui vou eu!
Diciembre se pasó volando. En un par de horas estaré en el aeropuerto lista para viajar a Brasil. En este momento estoy totalmente convencida de que cuando se tiene una intención y se decide lanzarse al vacío creyendo firmemente que se puede volar, es posible!
