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domingo, 30 de mayo de 2010

Reinicio Solar.


Se fué Eli y llegó Leonie. Tenía un poco de nervios por recibir a esta holandesita, pues no tenía nada en su perfil de Couchsurfing. Pero me gustó saber por su solicitud, que venía a Colombia a hacer su pasantía en un tema relacionado con el proceso de paz. El primer día nos sentimos un poco tímidas, y pues acostumbrada a las preferencias de mis anteriores huéspedes, no se me ocurrió preguntarle si prefería tomar taxi o bus, asumí que preferiría bus. La recogí en la Candelaria y cogimos transmilenio en hora pico. Afortunadamente encontramos asiento, pues venía super cargada.
Los días siguientes fueron muy chéveres, poco a poco me di cuenta que no había razones para estar tímida, y hasta me aventuré a ofrecerle lechona en la plaza del 12 de Octubre, a caminar por la candelaria, a tomar jugos de sabores nuevos en donde pudiéramos, y resultó ser una experiencia gratificante para ambas.
El fin de semana, intentamos ir al cierre de campaña de Mockus, pero el cielo se encapotó, como dice mi mamá, el día se puso negro, y llovió fuertemente. Así que preparé el almuerzo y salimos en el carro a buscar mejor panorama en la sabana.
Llegamos a Tabio, con un poco de lluvia aún, y como ninguno tenia hambre, y no había lugar para hacer picnic bajo el cielo nublado, decidimos entrar a almorzar postre de natas, esponjado de maracuyá y cuajada con matrimonio (arequipe y dulce de mora).


Después de semejante recarga de energía, nos devolvimos al carro y recibimos una espontánea invitación de uno de mis más notables comentaristas, Jorge. Así que 50 kilómetros más tarde nos encontrábamos en la Calera, y luego de una dura pero bien librada conversación con un policía de tránsito (nos salvó la linda cara de Leonie), llegamos a la acogedora casita con vista a las montañas llenas de niebla.
No solo fue acogedora la casita, sino la compañía, la comida, y la guitarra. Luego de recordar un poco la música de hace rato, y volver a los mismos cuentos de la juventud de mi papá, nos devolvimos a la casa, pasando por un canelazo y la vista iluminada del norte de la ciudad.


Y me encaramé al tercer piso. Este cambio de edad no fue diferente de los demás años. Todo el mundo me preguntó como me sentía, como si fuera un acontecimiento y, la verdad, con respecto a mi edad, no siento nada diferente. Me sigo sintiendo la misma persona, no me duele nada, ni tengo más arrugas.
El día de mi cumple estuvo bastante normal, aunque con muchos regalos inesperados. La verdad tenía muchas ganas de pasarlo desapercibido, no quería recibir regalos ni hacer nada especial. Pensé que me habría gustado estar en la naturaleza ese día, pero no fue posible, así que decidí solo pasar un día tranquilo. Y así fue. Un día relajado. Recibí más saludos de felicitaciones de lo que esperaba y eso fue lindo.

El 26 a las 12.am. recibí mis primeras felicitaciones por parte de Arthur, y segundos más tarde apareció Leonie, en el comedor con gorrito de piñata y caja de chocolates en mano. Me pareció muy linda. Nos dimos un abracito, nos tomamos una foto y a dormir. Bueno y de paso mi papá también me felicitó así de temprano.
El miércoles fue super normal. La mañana la pasé trabajando un poco y organizando. Luego acompañé a Leonie al aeropuerto y almorcé con Ale y mi papá.


Por la noche, me fui al ciclopaseo de mujeres, pues me habían elegido para guiarlo junto con otra niña, y me pareció una buena forma de celebrar. Y no me equivoqué. La ruta estuvo super relajada, perfecta para el grupo de niñas, que no era muy grande. Con la dosis perfecta de aventura. Pasamos por el humedal de Córdoba otra vez, a oscuras entre los árboles y en medio del pasto mojado por la lluvia, y a la salida, la sorpresa: me cantaron el "Happy birthday" y además me dieron un bono de regalo. Finalmente, cerca de la hora de mi nacimiento, en medio de la naturaleza, celebración con algunos amigos especiales y un montón de desconocidos que comparten mis mismos intereses.


El fin de semana celebré doble, por la mañana Amanda y Mariana me festejaron con un banquete vegetariano, que me dejó con ganas de siesta toda la tarde... Eso pasa por comer de gula! Pero imposible resistirse a las mazorcas con hogao y a las papas horneadas con queso crema y especias.


En la noche celebré en casa con mis amigos más cercanos, con una pijamada que pretendía ser vegetariana, no alcohólica y pijamada (ni siquiera la mitad llegaron en pijama), pero no siempre se puede tener lo que se quiere, y ya estaba sintiendo en mi los efectos de la ansiedad política que me domina hace varias semanas y me tiene afectados todos los sentidos, con lo cual me encontré un poco irritable al comienzo del festejo y hasta hice una pataleta de niña pequeña, con lágrimas y todo.
Bueno finalmente logré despejar la mala energía y entregarme al juego con mis amigos. Me reí hasta que me dolió la pancita; jugamos mímica, manotón, dominó y otros juegos de cartas. El desorden fue monumental, duré dos días lavando la cocina (después de que Margarita me la había dejado tan bonita)


Muchas veces llena más el sentimiento de asombro que los mismos objetos... De los regalos que recibí, el que mayor impacto me causó fue una matica... creo que la pedí con tanto amor que me llegó justo como la pedí, y allí está lista para ser cuidada y enmendar mis errores.
Cumplir 30 años ha sido muy especial para mí, me trae muchas ganas de enfrentarme a los proyectos y llevarlos a cabo... Pedí el fuego que le hace falta a mi carta natal, y de a poquitos lo veo llegar... Así de a poquitos soñando y pisando fuerte empiezo a transitar el camino que decidí abrir... buena suerte para mí y para todas y todos los que decidan soñar caminando en la tierra.

miércoles, 19 de mayo de 2010

"Sentí felicidad en todo el cuerpo"


Ultimamente ando tan contenta y tranquila que no me lo creo. Desde el taller de fenomenología que tomé en Auroville, no puedo dejar de observar lo que siento y pienso, pero ahora es mejor aún, porque no solo lo observo, sino que tengo (la mayoría de las veces) la capacidad de reírme de todo. Ahora si me da risa pensar las bobadas que preocupan a mi mente loca. A veces también me da rabia que intento no pensar en algunas cosas y pues esas son las cosas que ocupan mi cabeza. Pero después caigo en cuenta nuevamente, me río y me libero (a veces).
La última semana fue super bonita. Estuve como siempre corriendo de un lado a otro, haciendo las vueltas de mi abuelita, de la casa y las cosas del trabajo que no me dejan sentarme a trabajar como es debido (o más bien en lo que quiero). Eso es mi cotidianidad, pero fuera de esto, es como si las cosas se estuvieran alineando de nuevo... siento que realmente el camino se abre y me muestra las posibilidades! Eso me tiene muy feliz.
Estuve en una sesión de Astrología con Amanda (el nombre perfecto para esta mujer), la mamá de una de mis mejores amigas. Esta vez la lectura de mi carta astral no fue algo predictivo, sino fue más bien una introducción para que yo misma aclarara todas las dudas que tuve cuando vi mi carta natal en casa de Uma en Auroville. No voy a entrar en detalles, pero puedo decir que confirmo (requeteconfirmo) que la astrología es una herramienta de autoconocimiento muy importante. Esta sesión fue reveladora, incluso más que la sesión que tuve con Uma. Creo que tal vez es el enfoque, y saber que puedo entender que significan todos los planetas en sus respectivas ubicaciones.
Cada vez que veo mi carta natal es como si me aplicara gotas para aclarar los ojos. Inmediatamente empiezo a ver como se abre un abanico de posibilidades a mi alrededor. Es como si se creara la energía que me trae a la vida todo lo que necesito.


Gracias a Antonio, que me llamó para que me ganara boletas en la radio nacional, pude ir al concierto de la filarmónica con Aterciopelados, los gaiteros de San Jacinto, Totó la momposina, Cabas, entre otros, en el Jorge Eliecer Gaitan. Estuvo increible el concierto, la musica en vivo tiene un don especial, definitivamente valió la pena hacer el oso hablando al aire.


Luego de semejante noche, tuve un fin de semana bellisimo. Con la fundación tengo la oportunidad de prestar servicio social voluntario, y esta fue mi primera incursión en esta maravilla. Fui a apoyar en un curso de respiración dirigido a poblaciones de escasos recursos, en Ciudad Bolivar, y lo mejor es que me dejaron estar en el grupo de los ninos. Fue increíble compartir esos tres días con ellos, me llenaron el alma de mucha felicidad y amor. El primer día estaba un poco nerviosa, porque sentí que no estábamos muy sintonizados, pero en la segunda sesión me di cuenta que era solo la timidez inicial, y que estuvieron muy contentos con el curso y con las cosas que aprendieron. Lo mas bonito era escuchar las cosas que decían luego de practicar los pranayamas y las meditaciones. Cosas como "sentí felicidad en todo el cuerpo" y "pude ver como estaba por dentro", me provocaba comérmelos a besos, estriparlos con un abrazo... Ojala fuera así de fácil para nosotros los adultos entregarnos y sentir sin prejuicios. Salí de Ciudad Bolívar con el corazón contento y hasta cantando de felicidad, que bonito sentimiento de satisfacción, es casi adictivo, quiero volver muy pronto a ver a los ninos.
Ademas estuve en una fiesta con los chicos de la fundación, obviamente no-alcohólica,
hubo muy buena música y como siempre la buena vibra de todo el mundo es increíble. Me encanta estar con ellos.

El lunes llegó mi segunda couchsurfer, Eli, de Gales, llegó con un día de anticipación, por lo cual la casa estaba un poco revuelta, pero las cosas salieron bien. Eli resultó ser una nina muy dulce, y tenemos muchas cosas en común, como por ejemplo el gusto por las manualidades, y también nos gustan las mismas tradiciones.
Teje muy bonito, y la primera noche me dejó ver sus trabajos de macrame, hablamos un rato y quedamos de ir el martes a pasear por mi lugar favorito: la candelaria.
Fue super divertido, el martes por la tarde nos fuimos para el centro, y nos bajamos en otro de mis lugares favoritos: San Victorino. Le mostré los sitios en donde compro los materiales para mis artesanías, y le pareció el paraíso. Estuvimos un buen rato comprando semillas e hilos, y luego fuimos al pasaje Rivas a buscar unas plumas. De allí hicimos el habitual circuito turístico de la candelaria y el centro, a manera de introducción, desde la plaza de Bolívar, subiendo por la calle 11 hasta La Salle, de ahí al Chorro de Quevedo, luego por entre las callecitas hasta el eje ambiental, la calle 19, la carrera séptima, parada técnica en el cometa (energía traducida en milhojas), parque de la independencia, y luego de vuelta al inicio, para tomarnos un delicioso chocolate caliente con queso y almojábana en La Puerta Falsa.
Parece que el recorrido fue un éxito, porque Eli se fue hoy para el centro desde las 9 de la manana hasta las 5 de la tarde. Luego nos encontramos en el taller, y nos fuimos en bici al ciclopaseo. Hoy estuvo mas corto porque antes de arrancar llovió un rato y nos tocó esperar casi hasta las ocho para comenzar.
Definitivamente una semana muy movida, pero llena de buena energía, mejores propósitos, y muchas buenas intenciones. Espero que la energía universal siga haciendo de las suyas y conspirando para hacernos sentir felicidad en todo el cuerpo.

sábado, 8 de mayo de 2010

All you need is Love. LOVE. LoVe.


Las ultimas semanas en Bogota han sido una maravilla. Otra vez perdí las tildes, pero bueno, recupere mi computador que había estado muy enfermito.
Durante este tiempo que estuve desaparecida, volví a tomar el curso del Arte de vivir, y fue una experiencia increíble. Definitivamente la vida puede estar llena de paz y amor, y todas las cosas que suceden en mi vida me lo confirman a diario.
De la experiencia del curso estoy muy contenta, no solo por los resultados que ha tenido en mi cuerpo, en mi mente y en mi ser, sino porque conocí gente muy bonita, y reafirme y conocí muchas cosas lindas sobre como vivir feliz.
Para empezar a aplicar los principios de vivir feliz y de dar amor, a fuimos al humedal de Córdoba a ayudar a limpiar porque, créanlo o no, el sector que queda hacia arriba de la avenida suba con calle 116, que tiene la entrada restringida al publico, tiene mucha basura por limpiar. La actividad estuvo super bonita, y espero poder seguir apoyando cada vez que convoquen.

Ademas ya comencé a recibir gente en mi casa por medio de Couchsurfing, y también esto ha sido una experiencia increíble. El primer invitado resulto ser un chico maravilloso, con una visión del mundo muy bonita, y con muy buenas ideas. Pasamos unos días muy entretenidos, a pesar de que intente llevarlo a rumbear sin conseguir los mejores resultados. Pero para enmendar eso, tuvimos tiempo de cocinar, de hablar mucho sobre la vida, de pasear por Bogota, intercambiar conocimientos y experiencias, y finalmente logramos encontrar un sitio para pasarla bien (no crean que me doy por vencida tan fácilmente). En los primeros días de su estadia en mi casa, salimos a montar en bici, con la suerte (buena o mala, no se) de que empezo a llover cuando ibamos por la avenida suba, y digo que no se si fue buena o mala suerte, porque aunque nos pegamos una lavada monumental, que derivo en un resfriado horriblemente mocoso dos dias despues, pude ver mi humedal como nunca lo habia visto: lleno de agua. Estaba tan inundado, que al pedalear se me hundian los pies entre el agua hasta la pantorrilla, y de hecho me toco parar y bajarme pues la bicicleta se atoro entre el barro. Pero se veía tan verde y tan bonito asi lleno de agua, que quede muy agradecida con la salida solo por haber estado alli en ese momento. Intente tomar una foto pero, desafortunadamente, cuando abri la maleta para sacar el telefono, este estaba nadando en el fondo con mi billetera. Aun lo tengo tomando el sol en la ventana para ver si resucita.
Conclusion, me encanto la experiencia de recibir a alguien en mi casa siguiendo los principios de couchsurfing, pues es una oportunidad para aprender mucho y para compartir sinceramente. Lo increíble es que como el intercambio es todo menos económico, es super gratificante, y lo digo porque lo unico que pude ofrecerle a mi nuevo amigo fue mi compañía y lo poco que se de cocina (teniendo en cuenta que en este momento la nevera esta tan desocupada que hasta roban ahí dentro), y pues como la estadía es al gratín (como nos gusta, jojo), pues el nuevo compañero también ofrecía su compañía y ademas su colaboración en todo lo que pudiera en la casa. Y pues muy chistoso, ahí estoy pintada, y ahí estamos pintados, porque mi papa no se quedo atrás, tratando de que el recién llegado probara, escuchara o viera cuanta cosa (tradicional o no, típica, cotidiana o lo-que-fuera) se nos ocurría que no conociera. Afortunadamente Dev resulto ser muy abierto y tener una adicción por conocer nuevas cosas tal como nosotros, así que parece que disfruto tanto recibiendo información como nosotros dando.
Finalmente, me encanta que ahora soy mas consciente y me doy cuenta de como es mi relación con los demás, y quiero que cada vez mis relaciones sean mejores, porque es tan fácil crear lazos amorosos, en vez de empezar una relación desde los prejuicios y las apreciaciones que se tienen de primera vista. Creo ademas que es una responsabilidad muy grande la forma en que nos relacionamos con el mundo y con sus habitantes. Ojala sea capaz de entenderlo cada vez mejor y de contagiar a todos de esta paz y este amor que siento en estos momentos.
Entonces no siendo mas por esta semana, les deseo a todos bonitas relaciones con su entorno y días llenos de felicidad.
Les escribiré pronto para contarles nuevas cosas.

viernes, 16 de abril de 2010

Volver siempre es bonito.


Llevo dos semanas en Bogotá. Llegué con la lluvia. No ha parado de llover desde que puse el pie en la tierrita. Pero bueno, también me alegra porque antes de irme los cerros se estaban quemando por culpa del sol y la sequía.

Durante estas dos semanas he pensado diariamente qué escribir en el blog. Me ha parecido un poco difícil seguir hablando de mi camino, como mi gran aventura, luego de llegar a mi vida cotidiana. He hecho muchas cosas y siempre estoy pensando si esto sería de interés para alguien. Sobre que podría escribir ahora que he vuelto a la normalidad?

Pues para no perder la costumbre, quería escribir sobre como fueron las cosas a mi llegada a Bogotá. La verdad aunque han pasado tantos días ya, a veces siento que me quedé por allá... como que veo que me cuesta un poco aterrizar.


Mis papás todos bonitos me recogieron en el aeropuerto, y cuando llegamos a la casa me tenían hasta flores (seguramente un fino detalle de mi madrecita). Yo también feliz de verlos pero a diferencia de otras veces, regresar a mi casa me dió un poco duro. Primero porque me encontré con todas mis cosas, y luego de estar viajando tan ligera de equipaje, me dieron ganas de tirar todo a la caneca.
Duré como 3 días dándole vueltas al desorden, a ver como organizaba mi cuarto para sentirme tranquila en él. Porque una de las cosas que me dejó este viaje es la seguridad de que quiero vivir mi vida así, simple.


Encontré en vez de la gatita que dejé, una gata hecha y derecha, gigante, atlética y pesada, y más loca que cuando me fuí. Pensé que no me había reconocido, pero a partir del día siguiente a mi llegada volvió a perseguirme como perrito por toda la casa, duerme conmigo y se queda donde yo estoy. Y bueno, Oliver es cuento aparte, cada día
más mimado. También encontré a mi pobre matica, compañera de alegrías y tristezas, toda calva y seca, y cada vez mas resumida, porque unos días después Karla me sugirió podarla y lo que fue un día una matica frondosa y florida hoy es solo un ñoquito lleno de hongos. Igual estoy aplicando todos los conocimientos adquiridos en Auroville para ver si puedo hacer que vuelva a florecer, espero que mis cantos y mis cariños surtan efecto en unas semanas.

Duré varios días maquinando en mi cabeza la forma de devolverme para India inmediatamente. Pero bueno, eso ya está superado. Me dí cuenta que necesitaba aterrizar mi cabeza en Bogotá y tomar el toro por los cuernos. Y aquí estoy, con mil ideas en la cabeza y tomando impulso para llevar a cabo todo.

Volví gradualmente a mis actividades cotidianas, como cocinar, montar en bici, echar rulo con las amiguitas y hacer cuentas de los gastos y las entradas propias y de la empresa.

Fue bonito ver de nuevo a mis amigos, escuchar las buenas nuevas, saber de los avances y también contarles lo que no habían leído o lo que querían saber sobre el viaje. También fué increíble llegar y ver que me estaban esperando incluso las personas que no están en el país, y darme cuenta que las personas que conocí fuera me ofrecen una amistad sincera y bonita...


Ya ensaye dos recetas de las aprendidas en la India: Dal Makhani y Gulab Jamun. Bueno en realidad el Gulab Jamun era fácil pues solo tocaba ponerle agua a la mezcla que compré, fritar, y sumergir en melao. No se parece ni poquito al que probé en India, pero quedó rico de todas maneras.
Olvidé anotar la receta de las lentejas en casa de Nati, asi que busque por internet y baje una receta que me pareció que podía darme un resultado similar, pero no fue así, a mitad de camino me tocó fusionar dos recetas y finalmente quedó rico pero no podría asegurar que es el mismo sabor.
También preparé Ghee, y me gustó. Pensé que era más complicado, pero fue facilísimo y además sabe muy rico y es más saludable que la mantequilla normal. Estoy programando la preparación de chenna, a ver si los sorprendo a todos con un delicioso Rasmalai.
Y contrario a lo que prometí antes de llegar... no dejé de comer dulce. Y lo peor es que nadie me colaboraaaaa! Pero de todas formas se agradece la posibilidad de deleitarse con algunos manjares...

Y bueno, como era de esperarse, aquí en Bogotá ya se habían olvidado de que era vegetariana, y llegué en un desorden de comidas tan importante que he comido pollo dos veces en estas dos semanas.


Ya fui a mi primer ciclopaseo, y la ruta estuvo super chevere, hasta tuvimos tiempo de pasar por entre el bosque en el humedal de Córdoba. Aún estoy haciendo ganitas para empezar a utilizar la bici para transportarme en la ciudad, pero el clima no me colabora. Ademas de la lluvia, esta haciendo un frío que me entra hasta los huesitos.
Sin embargo, ahora que empecé un curso en las noches, estoy yéndome en mi burrita, como le dice un amigo, y se ha portado lo más de bien. Me gasto 50 minutos en llegar a Usaquén (comprendan, es en subida) y 27 en bajar hasta mi casa, obviamente sin irme corriendo.

Y bueno, para ayudarme a dejar la India gradualmente en su lugar, el curso que estoy haciendo es de respiración, y lo dicta un Swami super bonito que trajeron especialmente para dictar el taller. De esa clase solo puedo salir con una sonrisa en la cara... espero que con el tiempo la sonrisa no se me borre ni con toda la presión de lo cotidiano encima.

Lo importante es que ahora que volví, tengo más claro lo que quiero, y estoy segura que seguiré abriendo el camino por donde me lleva mi corazón. Así que cuando tenga cosas lindas que contarles volveré a aparecer.