domingo, 30 de mayo de 2010

Reinicio Solar.


Se fué Eli y llegó Leonie. Tenía un poco de nervios por recibir a esta holandesita, pues no tenía nada en su perfil de Couchsurfing. Pero me gustó saber por su solicitud, que venía a Colombia a hacer su pasantía en un tema relacionado con el proceso de paz. El primer día nos sentimos un poco tímidas, y pues acostumbrada a las preferencias de mis anteriores huéspedes, no se me ocurrió preguntarle si prefería tomar taxi o bus, asumí que preferiría bus. La recogí en la Candelaria y cogimos transmilenio en hora pico. Afortunadamente encontramos asiento, pues venía super cargada.
Los días siguientes fueron muy chéveres, poco a poco me di cuenta que no había razones para estar tímida, y hasta me aventuré a ofrecerle lechona en la plaza del 12 de Octubre, a caminar por la candelaria, a tomar jugos de sabores nuevos en donde pudiéramos, y resultó ser una experiencia gratificante para ambas.
El fin de semana, intentamos ir al cierre de campaña de Mockus, pero el cielo se encapotó, como dice mi mamá, el día se puso negro, y llovió fuertemente. Así que preparé el almuerzo y salimos en el carro a buscar mejor panorama en la sabana.
Llegamos a Tabio, con un poco de lluvia aún, y como ninguno tenia hambre, y no había lugar para hacer picnic bajo el cielo nublado, decidimos entrar a almorzar postre de natas, esponjado de maracuyá y cuajada con matrimonio (arequipe y dulce de mora).


Después de semejante recarga de energía, nos devolvimos al carro y recibimos una espontánea invitación de uno de mis más notables comentaristas, Jorge. Así que 50 kilómetros más tarde nos encontrábamos en la Calera, y luego de una dura pero bien librada conversación con un policía de tránsito (nos salvó la linda cara de Leonie), llegamos a la acogedora casita con vista a las montañas llenas de niebla.
No solo fue acogedora la casita, sino la compañía, la comida, y la guitarra. Luego de recordar un poco la música de hace rato, y volver a los mismos cuentos de la juventud de mi papá, nos devolvimos a la casa, pasando por un canelazo y la vista iluminada del norte de la ciudad.


Y me encaramé al tercer piso. Este cambio de edad no fue diferente de los demás años. Todo el mundo me preguntó como me sentía, como si fuera un acontecimiento y, la verdad, con respecto a mi edad, no siento nada diferente. Me sigo sintiendo la misma persona, no me duele nada, ni tengo más arrugas.
El día de mi cumple estuvo bastante normal, aunque con muchos regalos inesperados. La verdad tenía muchas ganas de pasarlo desapercibido, no quería recibir regalos ni hacer nada especial. Pensé que me habría gustado estar en la naturaleza ese día, pero no fue posible, así que decidí solo pasar un día tranquilo. Y así fue. Un día relajado. Recibí más saludos de felicitaciones de lo que esperaba y eso fue lindo.

El 26 a las 12.am. recibí mis primeras felicitaciones por parte de Arthur, y segundos más tarde apareció Leonie, en el comedor con gorrito de piñata y caja de chocolates en mano. Me pareció muy linda. Nos dimos un abracito, nos tomamos una foto y a dormir. Bueno y de paso mi papá también me felicitó así de temprano.
El miércoles fue super normal. La mañana la pasé trabajando un poco y organizando. Luego acompañé a Leonie al aeropuerto y almorcé con Ale y mi papá.


Por la noche, me fui al ciclopaseo de mujeres, pues me habían elegido para guiarlo junto con otra niña, y me pareció una buena forma de celebrar. Y no me equivoqué. La ruta estuvo super relajada, perfecta para el grupo de niñas, que no era muy grande. Con la dosis perfecta de aventura. Pasamos por el humedal de Córdoba otra vez, a oscuras entre los árboles y en medio del pasto mojado por la lluvia, y a la salida, la sorpresa: me cantaron el "Happy birthday" y además me dieron un bono de regalo. Finalmente, cerca de la hora de mi nacimiento, en medio de la naturaleza, celebración con algunos amigos especiales y un montón de desconocidos que comparten mis mismos intereses.


El fin de semana celebré doble, por la mañana Amanda y Mariana me festejaron con un banquete vegetariano, que me dejó con ganas de siesta toda la tarde... Eso pasa por comer de gula! Pero imposible resistirse a las mazorcas con hogao y a las papas horneadas con queso crema y especias.


En la noche celebré en casa con mis amigos más cercanos, con una pijamada que pretendía ser vegetariana, no alcohólica y pijamada (ni siquiera la mitad llegaron en pijama), pero no siempre se puede tener lo que se quiere, y ya estaba sintiendo en mi los efectos de la ansiedad política que me domina hace varias semanas y me tiene afectados todos los sentidos, con lo cual me encontré un poco irritable al comienzo del festejo y hasta hice una pataleta de niña pequeña, con lágrimas y todo.
Bueno finalmente logré despejar la mala energía y entregarme al juego con mis amigos. Me reí hasta que me dolió la pancita; jugamos mímica, manotón, dominó y otros juegos de cartas. El desorden fue monumental, duré dos días lavando la cocina (después de que Margarita me la había dejado tan bonita)


Muchas veces llena más el sentimiento de asombro que los mismos objetos... De los regalos que recibí, el que mayor impacto me causó fue una matica... creo que la pedí con tanto amor que me llegó justo como la pedí, y allí está lista para ser cuidada y enmendar mis errores.
Cumplir 30 años ha sido muy especial para mí, me trae muchas ganas de enfrentarme a los proyectos y llevarlos a cabo... Pedí el fuego que le hace falta a mi carta natal, y de a poquitos lo veo llegar... Así de a poquitos soñando y pisando fuerte empiezo a transitar el camino que decidí abrir... buena suerte para mí y para todas y todos los que decidan soñar caminando en la tierra.

miércoles, 19 de mayo de 2010

"Sentí felicidad en todo el cuerpo"


Ultimamente ando tan contenta y tranquila que no me lo creo. Desde el taller de fenomenología que tomé en Auroville, no puedo dejar de observar lo que siento y pienso, pero ahora es mejor aún, porque no solo lo observo, sino que tengo (la mayoría de las veces) la capacidad de reírme de todo. Ahora si me da risa pensar las bobadas que preocupan a mi mente loca. A veces también me da rabia que intento no pensar en algunas cosas y pues esas son las cosas que ocupan mi cabeza. Pero después caigo en cuenta nuevamente, me río y me libero (a veces).
La última semana fue super bonita. Estuve como siempre corriendo de un lado a otro, haciendo las vueltas de mi abuelita, de la casa y las cosas del trabajo que no me dejan sentarme a trabajar como es debido (o más bien en lo que quiero). Eso es mi cotidianidad, pero fuera de esto, es como si las cosas se estuvieran alineando de nuevo... siento que realmente el camino se abre y me muestra las posibilidades! Eso me tiene muy feliz.
Estuve en una sesión de Astrología con Amanda (el nombre perfecto para esta mujer), la mamá de una de mis mejores amigas. Esta vez la lectura de mi carta astral no fue algo predictivo, sino fue más bien una introducción para que yo misma aclarara todas las dudas que tuve cuando vi mi carta natal en casa de Uma en Auroville. No voy a entrar en detalles, pero puedo decir que confirmo (requeteconfirmo) que la astrología es una herramienta de autoconocimiento muy importante. Esta sesión fue reveladora, incluso más que la sesión que tuve con Uma. Creo que tal vez es el enfoque, y saber que puedo entender que significan todos los planetas en sus respectivas ubicaciones.
Cada vez que veo mi carta natal es como si me aplicara gotas para aclarar los ojos. Inmediatamente empiezo a ver como se abre un abanico de posibilidades a mi alrededor. Es como si se creara la energía que me trae a la vida todo lo que necesito.


Gracias a Antonio, que me llamó para que me ganara boletas en la radio nacional, pude ir al concierto de la filarmónica con Aterciopelados, los gaiteros de San Jacinto, Totó la momposina, Cabas, entre otros, en el Jorge Eliecer Gaitan. Estuvo increible el concierto, la musica en vivo tiene un don especial, definitivamente valió la pena hacer el oso hablando al aire.


Luego de semejante noche, tuve un fin de semana bellisimo. Con la fundación tengo la oportunidad de prestar servicio social voluntario, y esta fue mi primera incursión en esta maravilla. Fui a apoyar en un curso de respiración dirigido a poblaciones de escasos recursos, en Ciudad Bolivar, y lo mejor es que me dejaron estar en el grupo de los ninos. Fue increíble compartir esos tres días con ellos, me llenaron el alma de mucha felicidad y amor. El primer día estaba un poco nerviosa, porque sentí que no estábamos muy sintonizados, pero en la segunda sesión me di cuenta que era solo la timidez inicial, y que estuvieron muy contentos con el curso y con las cosas que aprendieron. Lo mas bonito era escuchar las cosas que decían luego de practicar los pranayamas y las meditaciones. Cosas como "sentí felicidad en todo el cuerpo" y "pude ver como estaba por dentro", me provocaba comérmelos a besos, estriparlos con un abrazo... Ojala fuera así de fácil para nosotros los adultos entregarnos y sentir sin prejuicios. Salí de Ciudad Bolívar con el corazón contento y hasta cantando de felicidad, que bonito sentimiento de satisfacción, es casi adictivo, quiero volver muy pronto a ver a los ninos.
Ademas estuve en una fiesta con los chicos de la fundación, obviamente no-alcohólica,
hubo muy buena música y como siempre la buena vibra de todo el mundo es increíble. Me encanta estar con ellos.

El lunes llegó mi segunda couchsurfer, Eli, de Gales, llegó con un día de anticipación, por lo cual la casa estaba un poco revuelta, pero las cosas salieron bien. Eli resultó ser una nina muy dulce, y tenemos muchas cosas en común, como por ejemplo el gusto por las manualidades, y también nos gustan las mismas tradiciones.
Teje muy bonito, y la primera noche me dejó ver sus trabajos de macrame, hablamos un rato y quedamos de ir el martes a pasear por mi lugar favorito: la candelaria.
Fue super divertido, el martes por la tarde nos fuimos para el centro, y nos bajamos en otro de mis lugares favoritos: San Victorino. Le mostré los sitios en donde compro los materiales para mis artesanías, y le pareció el paraíso. Estuvimos un buen rato comprando semillas e hilos, y luego fuimos al pasaje Rivas a buscar unas plumas. De allí hicimos el habitual circuito turístico de la candelaria y el centro, a manera de introducción, desde la plaza de Bolívar, subiendo por la calle 11 hasta La Salle, de ahí al Chorro de Quevedo, luego por entre las callecitas hasta el eje ambiental, la calle 19, la carrera séptima, parada técnica en el cometa (energía traducida en milhojas), parque de la independencia, y luego de vuelta al inicio, para tomarnos un delicioso chocolate caliente con queso y almojábana en La Puerta Falsa.
Parece que el recorrido fue un éxito, porque Eli se fue hoy para el centro desde las 9 de la manana hasta las 5 de la tarde. Luego nos encontramos en el taller, y nos fuimos en bici al ciclopaseo. Hoy estuvo mas corto porque antes de arrancar llovió un rato y nos tocó esperar casi hasta las ocho para comenzar.
Definitivamente una semana muy movida, pero llena de buena energía, mejores propósitos, y muchas buenas intenciones. Espero que la energía universal siga haciendo de las suyas y conspirando para hacernos sentir felicidad en todo el cuerpo.

sábado, 8 de mayo de 2010

All you need is Love. LOVE. LoVe.


Las ultimas semanas en Bogota han sido una maravilla. Otra vez perdí las tildes, pero bueno, recupere mi computador que había estado muy enfermito.
Durante este tiempo que estuve desaparecida, volví a tomar el curso del Arte de vivir, y fue una experiencia increíble. Definitivamente la vida puede estar llena de paz y amor, y todas las cosas que suceden en mi vida me lo confirman a diario.
De la experiencia del curso estoy muy contenta, no solo por los resultados que ha tenido en mi cuerpo, en mi mente y en mi ser, sino porque conocí gente muy bonita, y reafirme y conocí muchas cosas lindas sobre como vivir feliz.
Para empezar a aplicar los principios de vivir feliz y de dar amor, a fuimos al humedal de Córdoba a ayudar a limpiar porque, créanlo o no, el sector que queda hacia arriba de la avenida suba con calle 116, que tiene la entrada restringida al publico, tiene mucha basura por limpiar. La actividad estuvo super bonita, y espero poder seguir apoyando cada vez que convoquen.

Ademas ya comencé a recibir gente en mi casa por medio de Couchsurfing, y también esto ha sido una experiencia increíble. El primer invitado resulto ser un chico maravilloso, con una visión del mundo muy bonita, y con muy buenas ideas. Pasamos unos días muy entretenidos, a pesar de que intente llevarlo a rumbear sin conseguir los mejores resultados. Pero para enmendar eso, tuvimos tiempo de cocinar, de hablar mucho sobre la vida, de pasear por Bogota, intercambiar conocimientos y experiencias, y finalmente logramos encontrar un sitio para pasarla bien (no crean que me doy por vencida tan fácilmente). En los primeros días de su estadia en mi casa, salimos a montar en bici, con la suerte (buena o mala, no se) de que empezo a llover cuando ibamos por la avenida suba, y digo que no se si fue buena o mala suerte, porque aunque nos pegamos una lavada monumental, que derivo en un resfriado horriblemente mocoso dos dias despues, pude ver mi humedal como nunca lo habia visto: lleno de agua. Estaba tan inundado, que al pedalear se me hundian los pies entre el agua hasta la pantorrilla, y de hecho me toco parar y bajarme pues la bicicleta se atoro entre el barro. Pero se veía tan verde y tan bonito asi lleno de agua, que quede muy agradecida con la salida solo por haber estado alli en ese momento. Intente tomar una foto pero, desafortunadamente, cuando abri la maleta para sacar el telefono, este estaba nadando en el fondo con mi billetera. Aun lo tengo tomando el sol en la ventana para ver si resucita.
Conclusion, me encanto la experiencia de recibir a alguien en mi casa siguiendo los principios de couchsurfing, pues es una oportunidad para aprender mucho y para compartir sinceramente. Lo increíble es que como el intercambio es todo menos económico, es super gratificante, y lo digo porque lo unico que pude ofrecerle a mi nuevo amigo fue mi compañía y lo poco que se de cocina (teniendo en cuenta que en este momento la nevera esta tan desocupada que hasta roban ahí dentro), y pues como la estadía es al gratín (como nos gusta, jojo), pues el nuevo compañero también ofrecía su compañía y ademas su colaboración en todo lo que pudiera en la casa. Y pues muy chistoso, ahí estoy pintada, y ahí estamos pintados, porque mi papa no se quedo atrás, tratando de que el recién llegado probara, escuchara o viera cuanta cosa (tradicional o no, típica, cotidiana o lo-que-fuera) se nos ocurría que no conociera. Afortunadamente Dev resulto ser muy abierto y tener una adicción por conocer nuevas cosas tal como nosotros, así que parece que disfruto tanto recibiendo información como nosotros dando.
Finalmente, me encanta que ahora soy mas consciente y me doy cuenta de como es mi relación con los demás, y quiero que cada vez mis relaciones sean mejores, porque es tan fácil crear lazos amorosos, en vez de empezar una relación desde los prejuicios y las apreciaciones que se tienen de primera vista. Creo ademas que es una responsabilidad muy grande la forma en que nos relacionamos con el mundo y con sus habitantes. Ojala sea capaz de entenderlo cada vez mejor y de contagiar a todos de esta paz y este amor que siento en estos momentos.
Entonces no siendo mas por esta semana, les deseo a todos bonitas relaciones con su entorno y días llenos de felicidad.
Les escribiré pronto para contarles nuevas cosas.

viernes, 16 de abril de 2010

Volver siempre es bonito.


Llevo dos semanas en Bogotá. Llegué con la lluvia. No ha parado de llover desde que puse el pie en la tierrita. Pero bueno, también me alegra porque antes de irme los cerros se estaban quemando por culpa del sol y la sequía.

Durante estas dos semanas he pensado diariamente qué escribir en el blog. Me ha parecido un poco difícil seguir hablando de mi camino, como mi gran aventura, luego de llegar a mi vida cotidiana. He hecho muchas cosas y siempre estoy pensando si esto sería de interés para alguien. Sobre que podría escribir ahora que he vuelto a la normalidad?

Pues para no perder la costumbre, quería escribir sobre como fueron las cosas a mi llegada a Bogotá. La verdad aunque han pasado tantos días ya, a veces siento que me quedé por allá... como que veo que me cuesta un poco aterrizar.


Mis papás todos bonitos me recogieron en el aeropuerto, y cuando llegamos a la casa me tenían hasta flores (seguramente un fino detalle de mi madrecita). Yo también feliz de verlos pero a diferencia de otras veces, regresar a mi casa me dió un poco duro. Primero porque me encontré con todas mis cosas, y luego de estar viajando tan ligera de equipaje, me dieron ganas de tirar todo a la caneca.
Duré como 3 días dándole vueltas al desorden, a ver como organizaba mi cuarto para sentirme tranquila en él. Porque una de las cosas que me dejó este viaje es la seguridad de que quiero vivir mi vida así, simple.


Encontré en vez de la gatita que dejé, una gata hecha y derecha, gigante, atlética y pesada, y más loca que cuando me fuí. Pensé que no me había reconocido, pero a partir del día siguiente a mi llegada volvió a perseguirme como perrito por toda la casa, duerme conmigo y se queda donde yo estoy. Y bueno, Oliver es cuento aparte, cada día
más mimado. También encontré a mi pobre matica, compañera de alegrías y tristezas, toda calva y seca, y cada vez mas resumida, porque unos días después Karla me sugirió podarla y lo que fue un día una matica frondosa y florida hoy es solo un ñoquito lleno de hongos. Igual estoy aplicando todos los conocimientos adquiridos en Auroville para ver si puedo hacer que vuelva a florecer, espero que mis cantos y mis cariños surtan efecto en unas semanas.

Duré varios días maquinando en mi cabeza la forma de devolverme para India inmediatamente. Pero bueno, eso ya está superado. Me dí cuenta que necesitaba aterrizar mi cabeza en Bogotá y tomar el toro por los cuernos. Y aquí estoy, con mil ideas en la cabeza y tomando impulso para llevar a cabo todo.

Volví gradualmente a mis actividades cotidianas, como cocinar, montar en bici, echar rulo con las amiguitas y hacer cuentas de los gastos y las entradas propias y de la empresa.

Fue bonito ver de nuevo a mis amigos, escuchar las buenas nuevas, saber de los avances y también contarles lo que no habían leído o lo que querían saber sobre el viaje. También fué increíble llegar y ver que me estaban esperando incluso las personas que no están en el país, y darme cuenta que las personas que conocí fuera me ofrecen una amistad sincera y bonita...


Ya ensaye dos recetas de las aprendidas en la India: Dal Makhani y Gulab Jamun. Bueno en realidad el Gulab Jamun era fácil pues solo tocaba ponerle agua a la mezcla que compré, fritar, y sumergir en melao. No se parece ni poquito al que probé en India, pero quedó rico de todas maneras.
Olvidé anotar la receta de las lentejas en casa de Nati, asi que busque por internet y baje una receta que me pareció que podía darme un resultado similar, pero no fue así, a mitad de camino me tocó fusionar dos recetas y finalmente quedó rico pero no podría asegurar que es el mismo sabor.
También preparé Ghee, y me gustó. Pensé que era más complicado, pero fue facilísimo y además sabe muy rico y es más saludable que la mantequilla normal. Estoy programando la preparación de chenna, a ver si los sorprendo a todos con un delicioso Rasmalai.
Y contrario a lo que prometí antes de llegar... no dejé de comer dulce. Y lo peor es que nadie me colaboraaaaa! Pero de todas formas se agradece la posibilidad de deleitarse con algunos manjares...

Y bueno, como era de esperarse, aquí en Bogotá ya se habían olvidado de que era vegetariana, y llegué en un desorden de comidas tan importante que he comido pollo dos veces en estas dos semanas.


Ya fui a mi primer ciclopaseo, y la ruta estuvo super chevere, hasta tuvimos tiempo de pasar por entre el bosque en el humedal de Córdoba. Aún estoy haciendo ganitas para empezar a utilizar la bici para transportarme en la ciudad, pero el clima no me colabora. Ademas de la lluvia, esta haciendo un frío que me entra hasta los huesitos.
Sin embargo, ahora que empecé un curso en las noches, estoy yéndome en mi burrita, como le dice un amigo, y se ha portado lo más de bien. Me gasto 50 minutos en llegar a Usaquén (comprendan, es en subida) y 27 en bajar hasta mi casa, obviamente sin irme corriendo.

Y bueno, para ayudarme a dejar la India gradualmente en su lugar, el curso que estoy haciendo es de respiración, y lo dicta un Swami super bonito que trajeron especialmente para dictar el taller. De esa clase solo puedo salir con una sonrisa en la cara... espero que con el tiempo la sonrisa no se me borre ni con toda la presión de lo cotidiano encima.

Lo importante es que ahora que volví, tengo más claro lo que quiero, y estoy segura que seguiré abriendo el camino por donde me lleva mi corazón. Así que cuando tenga cosas lindas que contarles volveré a aparecer.

jueves, 1 de abril de 2010

JetLag en New York


El vuelo de India a New York fue más largo que el de New York a India, duró casi 16 horas (Tengo tildes otra vez!). Creo que dormí la mitad del viaje, vi algunas películas, leí un ratico, dormí más... Ya se dieron cuenta que no puedo estar sentada en ningún vehículo sin quedarme dormida (Léase bus, tren, carro, avión).
Finalmente llegamos, a las 4.30 am, como estaba programado. Esta vez, la entrada a los Estados Unidos estuvo super amable. Pasé derechito en todas las cosas, y apenas pude llamé a Nelsiton, pobrecito madrugando para recogerme. No quería que se molestara, pero el insistió y mis papás también insistieron, hasta que al final me tocó acceder. Cogí el tren y llegué a Penn Station, y otra vez como la primera vez, Nelson estaba esperándome en el lugar equivocado, así que pasamos un buen rato cada uno parado enfrente de un Primo Capuccino diferente. Probé a llamarlo desde el local de teléfonos públicos que era, tal como me había dicho Nelson, el Hostal de los Teléfonos, porque había una persona durmiendo debajo de cada teléfono (triste), pero una vez más, el maldito teléfono se tragó todas mis monedas. Entonces volví a mi lugar y esperé a que Nelson llegara. Me dio un poquito de pena, me sentía cero guerrera con esa cantidad de maletas, y más pena me daba que me tuvieran que ayudar a cargar todo eso que era mío. Pero bueno, superada la pena, nos fuimos para la casita. Me sentía muy bien, sin hambre ni sueño, y Nelsiton insistía en que durmiera un rato. Me negué rotundamente, pero dos minutos recostada en la cama bastaron para que me quedara dormida.
Pensé que con la cantidad de tiempo que había dormido en el avión no me iba a costar trabajo ajustar el horario, pues de ida había sido inmediato el ajuste. Pero me equivoqué pues pasé los cuatro días en Nueva York durmiendo a deshoras y hasta con mal genio y pataletas internas por el sueño y el cambio de temperatura.
Esta vez sentí que no pasé tanto tiempo con mis anfitriones porque, además de que dormí la mayoría de horas hábiles, Nelsiton estuvo un poco ocupado y Lukasz empezó a trabajar en otro lugar y pasaba poco tiempo en la casa.


Visité el Museo Metropolitano por pocas horas, y obviamente no alcancé a verlo todo. Pude ver las secciones del Imperio Romano, una parte de Africa, América (Norte, Centro y Sur) y una pequeña parte de la colección de Egipto. Me pareció que vale mucho la pena dedicarle el tiempo a este museo (odio al sorochito por no dejarme aprovechar mis días), pero será la próxima vez. Lo que más me gustó fue la exhibición de las islas del Pacífico Sur y Africa, con todas esas máscaras tan expresivas, todas sonrientes. Además me pareció increíble el parecido que tiene todo esto con las máscaras y demás piezas tradicionales de nuestro continente, a pesar de las distancias y las diferencias en los períodos de tiempo.


Estuve en Union Square, me pareció muy lindo. Había como un mercadito de pulgas, algunos artistas vendiendo pinturas, camisetas, sombreros. También en la entrada del metro había un grupo de música como de New Orleans, super chévere. Estuvimos caminando allí un ratico, mirando a la gente y mirando algunos arbolitos que ya están floreciendo porque está empezando la primavera. A Nelson se le ocurrió que un buen plan era ir a ver Alice in Wonderland, y había un teatro cerca, así que fuimos a comprar los tiquetes y quedamos con Lukasz de encontrarnos para la hora de la función. La película bonita pero no puedo dar bien mi impresión, pues me sentía muy cansada y me dormí algunos pedazos.


También probé a subir al Empire State en esos días, pero estaba con el presupuesto muy ajustado y no me alcanzaba para pagar la entrada completa. Nelsiton me llevó a un café todo bonito donde parece que los tés son orgánicos, se llama Grounded, y probé una variedad de té que no conocía, se llama rooibos y me gustó mucho. Además el café tenía un aire como familiar, todo acogedorcito, porque es un sitio sin ningún parámetro específico en su decoración, es como si fueron decorándolo y amoblándolo con el tiempo, casi como uno decora su propia casa. Ese día me sentía como una niña malcriada, estaba haciendo mucho frío (para mí), bueno no tanto porque al menos estaba menos frío que cuando fui en febrero, pero me imagino que pasar de 35 grados a 4 es un golpe duro para cualquier persona (punto a mi favor), y estábamos lejos de la casa, y me daba mal genio no poder llegar en 5 minutos y meterme debajo de las cobijas a descansar. Bueno creo que también era un poco que quería estar en India y sabía que estar en Nueva York era la señal inminente de mi pronto regreso a Bogotá.


Como siempre, hubo tiempito para tomarnos unos vinitos, unos Jack Daniel's y hablar de cosas superfluas y también de cosas profundas. También Nelsiton a pesar de (o gracias a?) mi actitud de niña mimada, me tuvo paciencia, canceló algunos de sus compromisos para estar conmigo y hasta me preparó almuerzo vegetariano dos días.

El domingo Lukasz me acompañó a conocer el Museo de Historia Natural, también llegamos tarde porque ambos habíamos trasnochado hablando de bobadas y cosas importantes, y nos despertamos tarde. Además Lukitasz escogió una ruta super bonita atravesando el Central Park lo cual demoró nuestra llegada al museo, pero valió la pena.


El museo me encantó, pero también me faltó tiempo y, aunque hubiera llegado temprano, creo que me habrían hecho falta unos cuantos días para verlo con detenimiento. Además escogimos un orden para visitarlo que sin culpa dejó para el final la parte que me habría interesado más. Pero espero que haya una oportunidad para volver.
Ese día también Lukasz me invitó a comer y luego fuimos a la casa y nos tomamos un vino, les hice tatuajes con henna, y vimos televisión un rato.

El último día me gasté casi toda la mañana reorganizando las maletas, casi me toca sentarme encima para poder cerrarlas a pesar de que no compré nada en Nueva York.
Nelsiton me acompañó a Penn Station y me dejó sentadita en el tren. Otra despedida veloz, de afán porque el tren estaba listo para arrancar.

Llegué a tiempo al aeropuerto, y todo estuvo como medido, no me tocó esperar mucho para abordar el avión. El vuelo a Bogotá estuvo tranquilo, por ahí se movió un poquito, y creo que nos toco sobrevolar un rato llegando a Bogotá.
Me tocó sola en otra vez en la fila, el vuelo no venía lleno, y pude leer un buen rato sin quedarme dormida, y luego dormir acostada cómodamente.
Estaba un poco nerviosa porque casi al final del viaje se veía como una tormenta entre las nubes, pero la llegada y el aterrizaje otra vez estuvieron muy suaves.

Llegué a Bogotá y todo estuvo fácil en el aeropuerto, mis papás estaban esperándome (increíblemente contentos de verme otra vez ja ja) y parece que el nuestro era el único vuelo pues no había casi nadie afuera esperando a los viajeros.


Se acabó este viaje, pero apenas comienzo a abrir realmente mi camino (tal vez volver a mi cotidianidad después de esta experiencia es otro viaje!), y me gustó mucho la experiencia de escribir, con y sin tildes, sin poder subir fotos y, aunque no sé si mis lectores aun me leen, voy a seguir escribiendo. Creo que eso también es parte del camino.

viernes, 26 de marzo de 2010

Delhi con nuevos ojos


Vole a Delhi con Jet Airways. Dormi todo el viaje, pero creo que es el mejor vuelo en el que he estado en toda mi vida. El aterrizaje fue lo maximo. Llevaba como media hora esperando sentir en el estomago la presion que siempre siento cuando empieza a bajar el avion hacia la pista. Me toco en el pasillo, y estaba con los ojos cerrados descansando un poco y cuando me di cuenta el avion toco suelo. Nunca habia sentido un aterrizaje tan suave.
Contrate un taxi prepago para que me llevara a la casa de Ari, el chico de couchsurfing que me iba a recibir. No me iba quedar en su casa, sino en la de un amigo, porque el vive al norte de Delhi y las distancias son enormes aqui. Entonces me dio las indicaciones para llegar y me dijo que Harish, el hombre que cuida la casa, me estaria esperando. El barrio en el que estaba ubicado el apartamento estaba como bonito, pero las direcciones aqui en India son un poco complicadas y duramos como 20 minutos dando vueltas para encontrar el bloque. Me baje del taxi con mis dos super maletas, y el edificio no tenia ascensor, asi que me toco subir con mis 50 kilos de cosas por las escaleras, hasta el tercer piso. Casi no llego.
Timbre y me abrio Harish, el lugar parecia una oficina. Muy grande y tambien parecia deshabitado. Harish me llevo hasta una puerta y la abrio, y me mostro el cuarto. Un cuarto muy grande con sofacama, sofas, y tambien tenia bano. Me quede un rato en el cuarto organizando mis planes para salir a caminar por Delhi.


El bano no se veia muy limpio, parece que nunca usan este lugar, estaba todo lleno de telaranas, y ademas habia una ventanita que daba a un sitio muy oscuro, parecia el hueco de un asensor, y durante el tiempo que estuve en el cuarto oia como un chillido, estoy segura de que era un raton o algo asi. El caso es que el lugar afuera de la ventana era un escondite especial para animales, y luego me di cuenta que dentro de los habitantes del lugar estaban algunas palomas, porque la ventana no estaba muy limpia y al dia siguiente estuvieron toda la manana haciendo ruido.


Decidi que ese dia iba a enfrentarme de nuevo al Chadni Chowk, la primera calle donde estuve en Delhi, que me causo shock, porque estaba segura de que al verla nuevamente luego de estos casi dos meses, iba a poder ver sus colores tranquilamente.
Tome un auto y me demore casi una hora en llegar. Tal como pense senti mucha familiaridad con la calle y la pude ver sin nerviosismo y reconocer las cosas que se me atravesaban por el camino. Camine hasta llegar a Haldirams, que fue el lugar donde almorzamos el primer dia con Nati. Entre a pedir mi almuerzo: el ultimo papri chaat del viaje, y el ultimo dal makhani. Estuvo delicioso pero quede super llena, no me quedo espacio ni para comerme un dulcecito. Sali de alli y camine muy lejos buscando el mercado de especias. Cada minuto me alejaba mas y veia menos turistas, pero llegar al mercado fue muy gratificante, pense que me iria de India sin ver esto, pero lo logre! Era como unas dos cuadras de solo puesticos de especias. Afuera de cada local una cantidad de costales llenos de comino, te, cardamomo, frutos secos, masalas... Camine hasta donde terminaba el mercado y de vuelta me vine preguntando precios. Finalmente entre a un lugar y compre comino, te, masala para el te, cardamomo verde, y semillas de anis de las que se usan para refrescar el aliento.
Sali de aqui rapido pues ya eran casi las 4 y habia quedado de encontrarme con Ari a las 6 en la casa, y estaba como a una hora de distancia. Entonces camine casi hasta Haldiram's de nuevo, y llegando cogi un rickshaw que me llevo por 30rs a la zona donde se encontraban todas las tiendas de instrumentos musicales. Tenia muchas ganas de comprarme una tanpura de caja, que es un instrumento de cuerdas que tiene un sonido que no se como describir. Pero es super relajante. El problema es que costaba cerca de 4000 Rs, lo que es casi 100 dolares. Entonces empece a caminar por todos los locales mirando a ver si conseguia algun instrumento que tuviera el sonido que me recordara este viaje. Tal vez un armonio de los mas sencillos, que simplemente tienen llaves para graduar la afinacion del instrumento. Entre como a 5 tiendas, y en ningun lado veia nada especial. Casi al final de la calle, entre a una tienda que era atendida por sikhs (los que usan turbante), tenia muy buena apariencia y se veia variado. Le pregunte al senor mas o menos lo que queria, y este senor tenia una energia muy especial, era muy amable. Me dijo que pasara al sotano, que su asistente me orientaria en la eleccion del instrumento. Baje por una escalerita muy angosta y llegue al sotano, donde estaba un joven muy querido, y habia muchos instrumentos. Alli entre todo identifique mi tanpura, la hice sonar un ratico, y pedi algunas indicaciones, pero definitivamente era muy costosa, sin mencionar lo dificil de cargar, pues es una caja como de 80x20cms, asi que segui mirando otras opciones. El armonio pequenito valia 2000 Rs, lo cual me seguia pareciendo costoso, y ya estaba casi dandome por vencida cuando el muchacho me pregunto que cual era el presupuesto y que el me podria aconsejar. Le dije que no mas de mil rupias, y con esto nos movimos a un rincon del cuarto donde habia un monton de vasijas. Bueno, realmente no eran vasijas, eran cuencos tibetanos. Obviamente habia de mas de mil rupias, y tambien todo dependia del tamano.


Yo no sabia que eran cuencos tibetanos, pero el muchacho me dijo como se hacia sonar el cuenco y simplemente quede fascinada con el sonido. Dure como media hora jugando con el tal cuenco, y al final decidi comprarlo. Subi toda contenta a pagar y me lo empacaron. Me fui y como a la media cuadra cai en cuenta que no habia preguntado como se llamaba el instrumento, entonces me devolvi, y para ese momento ya habia llegado la persona encargada de este instrumento en particular. Le pregunte al que me habia atendido si me podia escribir claramente el nombre del cuenco para buscar informacion, y el muchacho me dijo que bajara un momento con el otro senor, que era el que sabia bien como se usaba.
Este senor era super especial, tambien tenia una energia asi toda relajada, y apenas llegamos abajo me pregunto de donde era. Cuando le dije de Colombia dijo "ah! espanol!" y se puso a hablarme en espanol. Habia aprendido con cubanos, pero afortunadamente no les cogio mucho el acento. Me dio una introduccion como de 40 minutos sobre el uso de los cuencos, muy interesante, y obviamente me dejo con ganas de comprar el mas grande de los que son hechos a mano. Pero bueno, aunque el que compre no es hecho a mano, es una forma de empezar a practicar. La proxima vez que venga a India voy a tomar el workshop y me voy a comprar el mas grande de los hechos a mano. El caso es que el senor super querido me mostro como se medita con los cuencos y me dijo como se desbloquea la energia de los chakras, y como las vibraciones del cuenco hacen vibrar toda al agua del cuerpo para encontrar la armonia, me puso los cuencos en la cabeza y sus alrededores y me hizo hasta cantar con el. Mas bonito!
Sali toda contenta de alli, espero volver a encontrar a este senor en mi camino.
Cogi un auto y me fui para la casa. Llegue al tiempo con Ari que, muy amable, me habia traido comida. Me preparo un te delicioso, y nos sentamos a comer y a hablar un rato. Es el primer indio que conoci en el viaje que no es vegetariano. Pero el sabia que yo si era asi que me trajo un rollito de hojaldre con verduras salteadas. Comimos, hbalamos mucho, y luego nos fuimos para el cuarto vecino al mio a ver un partido de Cricket. Me dijo que la unica razon por la cual me habia recibido era porque le habia parecido super espontaneo el mail. Me dijo que el era igual, no planeaba, entonces siempre enviaba correos de ultimo minuto. Ademas me dijo que aunque era un miembro muy activo de couchsurfing, habia decidido tomarse un break, porque estaba casi viviendo en funcion de recibir gente y ya estaba descuidando un poco a sus amigos y sus cosas personales. Entonces por ahora solo recibe gente con poco tiempo de anticipacion, asi esta seguro de si va a tener o no tiempo para pasar con las personas. Se quedo conmigo como hasta las 10 de la noche, nos tomamos una cerveza y luego se fue para su casa.
Al dia siguiente, me levante muy temprano porque tuve una pesadilla que me parecio super real. Me desperte casi gritando. Cuando ya me habia recuperado del susto, me acomode para tratar de dormir, porque estaba segura que ni siquiera eran las 6 de la manana. Como a los 5 minutos, alguien timbro, y Harish no abria la puerta. Ante la falta de respuesta, comenzaron a timbrar y a golpear la puerta como desesperados. Pasaron varios minutos, y decidi pararme a ver si estaba Harish por ahi o si era el mismo Harish que estaba por fuera timbrando. Parecia que Harish se estaba duchando asi que abri la puerta y eran dos couchsurfers, un aleman y una ecuatoriana, que venian de Calcuta. Que pena, yo con mis pelos todos parados resistiendose a la gravedad... Nos saludamos y yo me fui a descansar un ratico mas.
Luego estuve como hasta las 9 de la manana reorganizando las maletas y dejando todo listo para viajar por la tarde.
Tome un bano de gato, y me puse bonita para salir. Tome un auto hasta el Connaught place, y me meti a un cafe internet como una hora buscando los sitios donde deberia hacer las ultimas compritas.


Despues fui a cambiar dolares, porque la compra del cuenco me dejo sin plata, y de alli me meti al metro. Era mi ultimo dia y queria hacer cosas que no hubiera hecho antes. Pense que el Metro era algo muy aventurero, que iba a ser un despelote, pero resulto todo lo contrario. La infraestructura es super buena, las estaciones super amplias, los trenes muy modernos y espaciosos, y de pronto estuve de suerte pero, aunque estaba muy congestionada la estacion, el tren que cogi estaba casi vacio.
Solo estuve alli entre dos estaciones, pues me dirigia a Paharganj, que es muy cerca.
Sabia que la estacion del metro no estaba muy pegada al Paharganj, pero tambien aproveche la oportunidad para conocer la estacion de trenes de Delhi, que estaba justo en la mitad entre la estacion del metro y el acceso al Paharganj.
Esta estacion del tren si era una locura, no me imagino tomar el tren ahi, pero espero experimentarlo la proxima vez. No le cabia un tinto a la estacion, a donde mirara estaba lleno de personas y maletas. Atravese toda la estacion por el puente peatonal que une todas las plataformas, y al final vi desde lejos la entrada al bazaar.


De dia se veia diferente. Delhi estaba mas caliente que la ultima vez que estuve, claro, habia pasado mas de un mes, y la temperatura ya estaba como en 34 grados. Cada rato se sentia una brisa caliente con la que estoy segura que se me iba un buen porcentaje de hidratacion corporal. Camine un buen rato por el bazaar mirando si veia algo bonito o si encontraba las tres bobadas que me hacian falta. Y bueno una de ellas me encontro a mi. Queria comprar henna para tatuarme en Colombia, pues en todo el tiempo que estuve aqui en la India no tuve la oportunidad de hacerme henna, y cuando iba caminando un muchacho se me acerco y me ofrecio tatuarme. Lo dude mucho porque tocaba esperar a que la henna se secara y todo, pero el muchacho me dijo que con el calor que estaba haciendo, no se iba a demorar mas de 20 minutos en secar. Accedi, y me hizo un dibujo muy lindo en el brazo izquierdo, desde abajo del codo hasta la punta del dedo indice. Impresionante el pulso y los dibujos tam bonitos que hace esta gente.
Quede muy contenta, y solo me costo 100Rs. Tambien le compre unos paquetitos de henna, y aceite para llevar a Colombia.
Despues termine la vuelta y me fui a buscar un auto que me llevara a algun sitio donde me pudiera comer mi ultimo Rasmalai. Llegue a Green Park, que es una zona toda bonita, buscando Evergreen, la tienda de dulces que vi en el programa de Sumito en elgourmet.com. Estaba un poco mas cara que el resto de tiendas de dulces, y no habia tanta variedad, pero estando alli, pense que ya no tendira mucho tiempo para ponerme a buscar otro lugar. Dure como media hora explicandole a un senor como queria llenar las cajas de dulces, pues no todos los dulces tienen larga vida, algunos se danan en dos dias, otros en 3 o en 7. Compre una cajita de dulces para Nelson y Lukitasz, y otra para mis papitos. Obviamente a mis papas solo les compre los que duran 7 dias, y a los chicos les compre mas variadito pues solo era un dia y medio de transporte. El caso es que todo el mundo me miraba, porque yo corria de un lado al otro de la vitrina pidiendo solo 2 o 4 unidades de cada dulce y aqui la gente pide como por libras. Al final termine de armar las cajitas y me fui a pedir una bola de rasmalai y una de malai chop (de vuelta al cielo). Eran casi las 4 de la tarde y cai en cuenta que no habia almorzado tampoco. Entonces pase al Coffe day que estaba a dos locales y me comi un sanduche de Paneer Tikka.
Luego sali corriendo a coger un auto, porque ya se me estaba haciendo tarde para llegar a recoger mis maletas. Llegue a la casa y empaque lo ultimo que habia comprado, aliste todo y me sente a esperar. Ari llego con otro amigo, y un rato despues aparecio una nina amiga de ellos que venia de Latvia. El otro amigo de Ari era indio tambien, pero habia viajado mucho, y habia estado en Colombia. Estuvimos hablando como 40 minutos, y a las 6.30 llego mi taxi y Ari se fue conmigo pues le servia la ruta.
Luego de que Ari se bajo, me puse a llamar a todo el mundo para despedirme y agradecer. Hable con Yogi, como 10 minutos, una ternurita; con Anu y Manish hable como media hora, divinos, nos reimos un monton e hicimos planes para vernos de nuevo en India o en Colombia; luego hable con Francesca, que tambien esta cerca de terminar su viaje, quedamos de vernos pronto, en Colombia, Italia o en Ecuador, o donde sea que se crucen nuestros caminos; le envie mensajes a todos mis hosts, a las personas que conoci, me despedi de Christoph, Uma, y hable con Nati como 10 veces. Fue lindo ver que en verdad conoci gente tan especial, y que no solo de mi parte esta todo el agradecimiento, sino que siento que realmente se crearon lazos bonitos.
El tiempo en el aeropuerto se paso volando. No tuve ningun inconveniente, hice el check in, cambie mis rupias a dolares y me fui a la sala de espera. Hable tambien con Nelsiton y con mis papas para avisarles que ya salia. Y bueno finalmente respire profundo y me despedi de este pais, agradeciendo por todo lo aprendido.

martes, 23 de marzo de 2010

Chau Nati

El lunes me desperte bien tempranito. Nati me ofrecio hacer respiraciones, pero me dio un poquito de pereza, entonces mientras ella practicaba su pranayama, yo me dedique a revisar mi correo y hablar con mis papas.
Despues regue mis cosas en toda la sala, y la pobre Nati toda paciente con todo el desorden que arme. Volvi a empacar e hice el listado de compras pendientes.
Nos fuimos para Fabindia a comprar unos regalitos, y pues hasta ahi me llego el espiritu de no comprar mas cosas, "me toco" comprarme otra camisa. Saliendo de ahi estaba haciendo mucho calor, y justo en la esquina habia un puestico de jugo de cana, lo habia visto desde el primer dia que estuve en India y no lo habia probado, entonces pedimos un jugo cada una para calmar la sed. Estos puesticos son como los carritos de jugo de la ciclovia. El aparato para sacar el jugo es como un molino o una prensa, mejor dicho son dos rodillos, que giran muy pegaditos, entonces el senor pone ahi los palitos de cana de azucar y esta cosa los tritura y el jugo cae en una ollita que tienen debajo. El jugo super rico, y parece que es muy saludable tambien. Cuando terminamos nos tomamos otro ahi de puro antojo. Despues nos fuimos caminando hasta Himalaya, que es mi marca favorita aqui en India, y que hace ver que ya casi cumplo 30, porque lo unico que se consigue ahi son cremas y pastillas. Me compre varios articulos de belleza (me apena un poco decirlo), que ademas tienen la caracteristica especial de ser ayurvedicos, todo es a base de hierbas.
Luego fuimos al supermercado a comprar algunas especias para ver si puedo hacer una epidemia de doble pique general cuando regrese. Compre polvo de chile, polvo de cilantro, hinojo, y estuvimos buscando el comino en semillas pero no hubo. Encontramos unas hierbas que utilizan para refrescar el aliento, y Nati me dio la mejor descripcion del sabor, de acuerdo con lo que les habia comentado antes de que India se ama y se odia al mismo tiempo: "Eso es rico, lo preparan con varias especias encima de una hojita, es super refresacante y tambien da ganas de vomitar". No se por que aqui no ha sido facil ni siquiera para mi dar una descripcion sobre las comidas que provoque comer en vez de vomitar. En la manana tambien me paso con mis papas, que les describi los componentes de uno de mis platos favoritos, y aunque no nos estabamos viendo en video, creo que me pude imaginar la cara que estaban haciendo. Tuvimos que reirnos cuando cai en cuenta de que mi descripcion no estaba sonando provocativa.
Despues nos fuimos para la casa, y por el camino nos compramos una papayita y un melon, porque la boca me sabia a frutas desde por la manana. Estaba haciendo tanto calor que llegue a la casa y me tome como un litro de agua, y me comi medio melon y casi media papaya. Nati me preparo berenjenas ahumadas, y yo prepare arroz integral, mi especialidad. Almorzamos, vimos fotos, y despues vimos la pelicula que me regalo Christoph.
El resto de la tarde se paso rapido. Volvi a sacar todo de la maleta y empece a organizar de forma que pudiera repartir el peso de forma pareja en ambas maletas.
La pobre Nati hacia cara de sufrimiento cuando pasaba por la sala y veia que no habia ni por donde caminar.
Dure como 6 horas empacando, con intervalos en los cuales escribi en el blog, y busque casa en Delhi.
Se me habia pasado por completo que tenia que conseguir alojamiento en Delhi, porque aunque queria visitar a Anu y Manish, esto me significaba mucho tiempo y dinero en transportes, y no me parecia que se justificara por solo un dia.
Me puse a buscar en couchsurfing, a ver si de pronto conseguia alguien que me hospedara, porque tambien me parecia una buena forma te terminar el viaje, compartiendo con una persona local. El primer perfil que me llamo la atencion tenia como 150 referencias, y mas de 200 amigos. Pense que alguien tan popular seguramente no tendria espacio para mi y menos con una noche de anticipacion. Pero de todas formas le escribi, de acuerdo a lo que solicitaba en su perfil. Le dije que me parecia bonito cerrar mi viaje asi, y que definitivamente no habia tenido tiempo para programar el viaje, pero que estaba bien si no podia recibirme.
Como a los diez minutos me respondio super emocionado, diciendo que no conocia a nadie de Colombia y que, aunque no estaba seguro de si podia recibirme, me iba ayudar y seguro ibamos a conocernos durante mi corta estadia en Delhi. Intercambiamos telefonos y me llamo esa misma noche para definir los detalles de mi llegada.
Me dio un poquito de pesar que estaba tan enredada en mis cosas que no tuve mucho tiempo esa noche para compartir con Nati. Se fue a dormir y yo me quede como hasta la una terminando de empacar y cuadrando todo lo de mi viaje.
Al otro dia me levanto Nati temprano, el taxi me recogia a las 6.45, y el tiempo me alcanzo apenas para arreglarme y salir a esperarlo.
Otra despedida corta. Aunque pensandolo bien, que mas queremos para despedirnos, es mas bonito asi, sin darnos la opcion de ponernos sentimentales. De todas formas arranco el taxi y se me aguo el ojo, y eso que a Nati la vuelvo a ver pronto. Definitivamente, si alguien estaba esperando que la Laura llorona no regresara a Colombia, lamento desilusionarlos.
Llegue rapido al aeropuerto, hice el check in, e increiblemente no me cobraron sobrepeso. Tenia 38 Kilos para la bodega, y lo permitido eran 25. La senora me miro apenas vio el peso como diciendo, hmmm, eso esta pesado, pero me pregunto si tenia conexion internacional, y cuando le dije que si solo me dio el pasabordo y me deseo feliz viaje.
Entre a buscar la sala de espera, y por el camino me puse a chismosear los cafecitos a ver si encontraba algo para desayunar. Al lado de la sala de espera me compre una cosa que se llama Fruit Custard, que se veia definitivamente dulce, pero me lo compre para no perder la costumbre y porque es una promesa que cuando llegue a Colombia vuelvo a dejar el azucar.
El tal custard era como un pudin de vainilla, todo cremosito, y con muchos trocitos de fruta adentro. Esto si sono rico, no? Aunque le dije a Nati que habia comido esto y no le gusto la idea.
Antes de abordar el avion llame a Anu, para despedirme, pero no me dejo, me dijo que la llamara antes de irme de Delhi, y se puso un poco triste porque no me quede en su casa. Yo tambien me puse triste. Pero bueno, espero que haya otra oportunidad para vernos.
Fin del capitulo. Chau Natica. Gracias por todo!