viernes, 19 de agosto de 2011

Estoy de vuelta!

Ufff! Más de 8 meses sin escribir. Ha sido difícil retomar, pero estoy con muchas ganas de escribir hace días, me levanto por las mañanas escuchando en mi mente lo que quiero escribir, y quiero mostrarles todo lo que he visto de interesante por aquí. Muchas cosas han pasado desde los Guerreros sin Armas. Ahora me encuentro en Europa viajando un poco y resolviendo algunos asuntos personales, y tengo muchas cosas que contar sobre lo que he visto en este viaje, y además se me ha refrescado todo lo vivido en Brasil pues he estado cerca de los Guerreros nuevamente aquí en el viejo continente. Así que preparen los sentidos, pues les voy a contar sobre los placeres de la comida en Italia, la organización de Suiza, las aventuras en el World Culture Festival en Berlín y hasta los llevaré de vuelta a Brasil, para terminar de contarles lo que sucedió con los Guerreros.

Auf wiedersehen!

sábado, 8 de enero de 2011

primeros días: creando la comun-unidad y conociendo a la comunidad.

La experiencia con los guerreros ha sido muy intensa. Tanto que he perdido la noción del tiempo, no se que día es y mi reloj biológico anda perdido durante el día, no se que hora es. Las condiciones climáticas son bastante exigentes y como las actividades comienzan a las 7 de la mañana y terminan entre 10 y 12 de la noche, me acuesto en la cama y no alcanzo a tocar la almohada cuando entro en coma profundo hasta que pasan a despertarnos en la mañana.

El primer día, almorzamos donde Herbert y nos trajo como a las 3pm a CEFAS, sede de los Guerreros Sin Armas aquí en Santos durante todo el mes.
Llegamos y nos recibieron con muchos besos y abrazos, toda la gente muy querida. Nos registramos, nos dieron nuestras dos camisetas, nos llevaron a nuestro cuarto y nos entregaron nuestro bolso de los guerreros, un mug con nuestro nombre y un jabón orgánico para la ducha.
En el momento se estaban llevando a cabo dos workshops, el tema del día era algo así como "construyendo nuestra casa" y los talleres eran sobre mobiliario. En un lado estaban haciendo muebles para la cocina, decorando los sofás para la sala de descanso, y en otro se estaban haciendo bandejas y decoraciones en madera.

Luego nos dieron algunas indicaciones sobre los reglamentos, sobre las actividades, y cerca de las 8 de la noche hubo una inauguración de los espacios comunes, hicimos una danza circular de bienvenida y nos dieron una comida sencilla, tipo coctel, para que todos nos integráramos.
El cuarto es compartido, tiene 3 camas pero son dos personas por habitación. Esa noche mi roomate no llego, así que tuve que dormir solita. Tenia como nervios porque nos habían dicho que nos debíamos levantar a las 7, y no traje despertador. Y como no le pude conseguir tarjeta al celular que traje, no se deja programar.

El caso es que pensé, bueeeno! me acuesto con la intención, y que mi reloj biológico me despierte.
Pero a las siete de la mañana conocí el despertador de los guerreros. Pasó el grupo de organizadores, cantando una canción super linda en Portugués, eso si muy animada, con tambores y pandereta. Decía algo así como "buenos días, levántate que queremos tener tu compañía! el sol esta arriba! buen día!".
Los primeros dos días hicimos solo actividades de comunidad, para integrar al grupo, conocernos y aprender las prácticas circulares que hacemos todos los días. Las dinámicas fueron super interesantes, y además, me di cuenta que el horario iba ser muy diferente a lo que pensé.

Ejercitando la confianza en el grupo (click aqui para ver video)

Danzas Cirulares (click aqui para ver video)

Hicimos muchas danzas circulares y juegos de cooperación, en los cuales había una meta colectiva y se evaluaba la capacidad del grupo para conseguir el objetivo. También hicimos ejercicios para afianzar algunas cualidades del grupo, como la confianza, la planeación, y al final nos repartieron en 3 grupos de trabajo para desarrollar el proyecto del mes en cada comunidad. Las comunidades escogidas son Mangue Seco (se dice Manguiseco), Tiro Naval (tchiro navau) y Pantanal (pantanau). Quede en Mangue Seco, que es una comunidad donde las personas viven en palafitas. Curiosamente quede en el mismo grupo con Vitor, Herbert, Shadreck, Jen, Thediso y Amanda… era el destino!
En estos primeros días también nos repartieron en 5 grupos de animales: os cachorros (perros), as ovelhas, os pintinhos (pollitos), as vacas e os gatos.



Cada grupo tiene una responsabilidad diaria asignada de acuerdo con un horario establecido. Las responsabilidades son: despertar a la comunidad, ocuparse de los espacios públicos de la casa, lavar la loza, organizar las cenas temáticas.

Para comenzar, a mi grupo (os cachorros) le toco la cena temática. Y como no hubo mucho tiempo de organizar decidimos hacer una cena en la que todo el mundo estuviera con los ojos vendados. De esta manera tenían que aproximarse a su comida de una manera diferente, y usar los otros sentidos. Fue una experiencia muy divertida.

Fueron más o menos 3 días de actividades para unir a nuestra comunidad de guerreros. Y una vez que nos asignaron en los grupos de cada comunidad a trabajar, nos alistamos y al siguiente día estábamos allí conociendo pero de una manera muy distinta.

Guerreiros Sem Armas click aqui para ver video

La metodología del instituto invita a las personas a aproximarse a la comunidad con una mirada que solo ve las cosas positivas. Al principio era un poco difícil, porque todos los ejercicios eran del tipo: visite la comunidad y escriba por lo menos 5 bellezas que encuentre allí.

Pero fue super lindo porque el primerísimo primer ejercicio que hicimos era que nos vendaban los ojos, y nuestra pareja nos tenia que llevar y hacernos tocar texturas y cosas y mirar desde esta perspectiva de no ver sino mas bien imaginar. La experiencia para mi fue maravillosa. Mi pareja era un chico que se llama Ronaldo (se dice Jonaudo), que vive en una comunidad donde los guerreros de 2009 hicieron su trabajo. Ronaldo me llevo con un cuidado tal, que me sentía super segura, a pesar de saber que las tablas en el piso estaban flojas y que me podía caer al agua, me sentí muy confiada, y tocar las cosas y las personas sin saber cómo son en realidad hace mas o menos que uno sienta amor puro… sin ideas preconcebidas (al menos esa fue mi sensación). Todo el proceso que sucede en la mente de uno haciendo este ejercicio es impresionante y colorido. Y muy emocionante. Ronaldo puso mi mano encima de la cabeza de un niño y de una niña, y fue muy bonita la sensación de no conocer y saber que me estaban recibiendo de muy buena manera. Después de los niños, me puso la mano sobre un gatito y eso también se sintió bien impresionante. Luego me toco el turno a mi de guiarlo y fue muy interesante también el ejercicio opuesto, pues tenia que hacer yo misma el ejercicio de mirar diferente y ver que cosas serian interesantes para que Ronaldo sintiera con sus manos.

Los siguientes días se pasaron volando. Todos los días estábamos desde temprano en la comunidad, y hacíamos un ejercicio de mañana y uno de tarde. Los ejercicios consistían básicamente en ir a caminar por la comunidad, los primeros días sin hablar ni preguntar mucho, sino tratando mas de percibir, con todos los sentidos, cuales eran las bellezas, los talentos, los recursos, todo lo que significara abundancia en esa comunidad. Luego de los primeros ejercicios ya podíamos interactuar con las personas y teníamos que ser bien curiosos y preguntar todo lo que quisiéramos saber.

Me pareció muy lindo que las personas desde el inicio estuvieron muy abiertas con nosotros, y era muy divertido porque nos dividíamos en parejas o grupos de tres, y planeábamos por decir algo 4 o 5 visitas en la mañana, y solo podíamos hacer dos, pues todo el mundo nos hacia entrar a sus casas, y nos tocaba obviamente quedarnos y escuchar todo lo que nos quisieran decir.

Los resultados hasta ahora han sido increíbles, nuestra relación con los habitantes de la comunidad es muy satisfactoria y nuestra relación como grupo es maravillosa.

lunes, 3 de enero de 2011

Inmersión intensiva


Creo que gracias a todas las ocupaciones previas al viaje, no tuve nervios de viajar sino hasta que estuve sentada en el avión. De hecho me sentía como si faltara un mes para que me tuviera que ir. Solo me di cuenta el domingo por la manana que, como siempre, había programado hacer mas cosas de las que alcanzaba a hacer. Lo que se quedó sin hacer... se quedó sin hacer!

Así que el domingo, a las 6 y media de la tarde ya estaba en el aeropuerto encontrándome con Juan Felipe, y lista para viajar. El vuelo se retrasó mas de una hora y media por una falla técnica, detectada afortunadamente en tierra, pues cuando íbamos a despegar se apagaron todas las luces y estuve a punto de entrar en pánico. El vuelo estuvo tranquilo, era un airbus y estaba llenísimo, y no se que paso con el orden de las sillas, pero todo el mundo estaba haciendo pactos de cambio de puesto, porque los gente que iba junta habia quedado separada en el avion. Yo por mi parte quede en la silla 14, y logre un acuerdo con alguien para quedar en la 32 y viajar con Juan Felipe. Olvide pedir comida vegetariana, pero tenían una de sobra, la de por si acaso, y puedo decir que estaba horrible. No me la pude comer, y además me dio dolor de panza.
Luego probé a dormir un rato, pero no descansé mucho. Llegamos a Sao Paulo a las 7.40 am hora local, casi dos horas después de lo programado. Salimos del aeropuerto, con un poco de lluvia, a buscar el bus a Santos, costo R$30, que equivale más o menos a 45mil pesos. En el bus conocimos a Olinda de Peru, una super afortunada casualidad. También venía para GSA, y había quedado con Herbert, también de GSA, de alojarse en su casa. Un par de días antes, Herbert había enviado un mail a todos diciendo que su casa estaba a la orden. Recién llegamos, probé a llamar a Viviane, de couch surfing, que nos recibiría en su casa, pero sin ninguna respuesta. Así que cuando llegó Herbert (se dice algo asi como jerberchi) nos recogió a todos, nos empaco en el carro y nos llevó a su casa. Estuvimos probando toda la tarde a llamar a Viviane, pero contestó como a las 8pm, y me dijo que había tenido un problema. Herbert nos dijo que nos quedáramos en su casa, a pesar de que el cupo ya iba cercano a las 10 personas.

Cuando llegamos a casa de Herbert, estaban Linear y Shadreck, de Zimbawe, Jen, de Kenya, Tshediso (se dice tsidi-so) de Sur Africa. Con nosotros 3 ya éramos 7, y se esperaba más gente!

A Jen se le había perdido su maleta durante el tránsito entre Kenia - Suráfrica y Brasil, y como no tenía nada, luego de almorzar nos fuimos todos de compras, a conocer el centro de Sao Vicente que es la ciudad vecina de Santos, donde vive Herbert. Es una ciudad vecina, pero están pegadas, es como si la mitad de la ciudad es Santos y a partir de una calle X ya es Sao Vicente.


Fuimos a hacer las compras con la mama de Herbert, Lourdes, que no sabía ni ingles ni español. Y ninguno de nosotros hablaba portugués. La señora: divina, parecía nuestra mama. El clima no colaboraba, cada 10 minutos llovia por 15 minutos y luego escampaba y empezaba a llover de nuevo.

Luego de hacer mercado, fuimos a visitar un monumento que diseño Oscar Niemeyer, que es el mismo arquitecto que construyó los edificios famosos en Brasilia.

El monumento se construyó en conmemoración a los 500 años de fundación de la ciudad. Sao Vicente fue la primera ciudad de Brasil, y por eso es importante. Actualmente es la ciudad más cara de Brasil.

Luego de eso, volvimos a la casa, y ya estaba el papa de Herbert, Jose (se dice Yose). Nos pasamos la noche entera comiendo. Juan Felipe me ayudó a preparar las arepas, hice una libra.

Olinda preparó mazamorra morada con sabor a uva. La preparó espesa, como para cucharear, y con frutas mezcladas. Deliciosa! Y de postre… Jose nos dio helado de Acai (se dice Asai) con leche condensada y granola de banano. Hablamos como 2 horas sobre comidas típicas. Muy entretenido.

Mientras nosotros nos divertíamos con nuestros papas temporales, Herbert fue a recoger a Vitor y a Amanda, ambos brasileros pero de diferentes regiones.

Cuando ya estábamos todos, hablamos un rato y luego nos fuimos a dormir. Había suficientes camas y colchones para organizar a toda la tropa. Ademas Linear y Shadreck se fueron a dormir en otra casa.
Al día siguiente, el plan de Juan Felipe y Olinda era madrugar a trotar hasta la playa, que quedaba más o menos a 20 minutos. Pero la verdad es que correr y yo no somos compatibles, así que me quede durmiendo. Cuando me levante, solo estaban por ahí Jen, Tshediso y Vitor, viendo fotos. Asi que banie y organice todo para ir a hacer mercado, para el almuerzo y para el desayuno.
Ibamos a salir con Vitor, pero apareció Jose, y nos dijo que cerca no había nada, que el nos llevaba a comprar las verduras y las frutas.

Entonces conocimos a Robinho, el carro mas viejo de la casa! Anotación: le tienen nombre a todos sus vehículos. El caso es que nos llevó a un mercado abierto, que es una calle, con puestos de frutas, verduras, pescados y hasta especias. Aquí se llama Feira, y es como dos cuadras de larga. Según mi percepción estas cosas ya desaparecieron o tienen los días contados en Colombia, hace mucho que no veo mercados de estos en las calles y creo que nunca vi uno tan largo. Al menos en Bogotá.

Según me han contado, esto es muy importante aquí, pues en estos mercados es donde venden los pequeños productores, y aunque no es más barato que Carrefour o las otras cadenas de supermercados, parece que es más ecológico y saludable.

Entonces compramos las cosas para el almuerzo, había algunas cosas que no son tan comunes en Bogota, como los lady fingers, lychees (en su cascarita), y otras cosas que ni idea como se llaman en español.
Aquí parece que también es popular el jugo de cana, y ya que les quede debiendo la foto en India pues les presento la versión brasilera, es un poco más moderna porque no se ve el mecanismo, pero se darán una idea.

También comimos pastel, que según informes posteriores, también es típico de la feira. Es como una masa hojaldrada, le ponen relleno y lo fritan… muy saludable! Pero como las cosas tradicionales, muy rico.

Jose es un hombre muy popular, cada dos pasos lo saludaba la gente, y no solo en el mercado, en todos los lugares donde estuvimos.

Cuando por fin compramos lo que necesitábamos, nos fuimos para la casa, pero Jose decidió que quería que conociéramos la fuente de la eterna juventud. Es un nacimiento de agua del que dicen que si uno bebe, será joven eternamente.


Y bueno, ya que estábamos ahí, porque no probar, a ver si me rejuvenezco un poco?

Finalmente llegamos a casa, y preparamos un pillao (se dice pilao), o pulao, o pilaf, que es un arroz frito con vegetales. Esta vez, versión de Kenya.

Quedo rico, almorzamos todos juntos y nos preparamos para llegar a CEFAS a nuestro primer dia de GSA.

Yo se que parece que vivi ya un mes por fuera… pero esta experiencia de primer dia fue una buena inmersión en la cultura local (e internacional también!)

domingo, 2 de enero de 2011

Brasil, aqui vou eu!


Diciembre se pasó volando. En un par de horas estaré en el aeropuerto lista para viajar a Brasil. En este momento estoy totalmente convencida de que cuando se tiene una intención y se decide lanzarse al vacío creyendo firmemente que se puede volar, es posible!

El tema de la captación de recursos me dejó asombrada, conmovida y con un sentimiento de agradecimiento mas grande de lo normal. Siempre me sentí optimista con respecto a recoger seis millones de pesos en menos de un mes. Hice muchos planes, y como siempre calculé un poco mal el tiempo así que hubo muchas cosas que se quedaron sin hacer.

De todas maneras, la suma total de los recursos recaudados fue de $2'509.000, que se convirtieron en algo cercano a USD$1200.
$1'350.000 provinieron de donaciones particulares, $454.000 fueron resultado de casi 40 tortas que me encargaron, $115.000 me quedaron de la rifa y casi $600.000 recogí como resultado del festival gastronómico y temas relacionados.

Me sorprendió mucho recibir el apoyo de tantas personas, y ver que todos aportaron a la causa muy amorosamente. Incluso me sorprendió que aun personas que no conocía me tendieron la mano también.

Unas dos semanas atrás, aunque me sentía optimista, pensaba que pasaría si no lograba conseguir todo el dinero, así que luego del festival gastronómico hice cuentas, y llame a Val para contarle cuales eran mis planes de captación hasta el momento.
A Val le pareció una maravilla, pero mas maravillosa era la noticia que me tenía ella: la Agencia Brasilera de Cooperacao había aprobado desembolsar un apoyo para varios participantes que habíamos aplicado de algunos países latinoamericanos. El apoyo me cubría lo que me faltaba para completar el valor del curso, los tiquetes y dinero para mis viáticos. El compromiso en este momento cambió, pues aunque yo ya tenía todo asegurado, había guerreros en otros países de Latinoamerica, Asia y África que aun no conseguían todo el dinero y no tenían el beneficio de la ABC. Y dado que el objetivo del programa era aprender sobre temas de cooperación, pues era importante seguirle metiendo la ficha a la captación de recursos. Pensé que lograba recoger mas de lo que me había comprometido, pero finalmente no tuve mucho tiempo de vender boletas para la rifa, y por otro lado no recaudé todo lo que había planeado, así que la suma iba disminuyendo, pero por otro lado no esperaba tampoco vender tantas tortas!

El proceso fue bonito porque también fue planear desde el inicio los métodos para luego comprobar su eficacia. Desde el momento en que lleve la primera propuesta de patrocinio, me di cuenta que no importaba recibir un no. Había que seguir intentando y probando todas las opciones. Presenté varias propuestas de patrocinio, pero ninguna dió resultado.
Y me di cuenta que por ejemplo, me hizo falta tal vez un poco mas de tiempo para hacerle publicidad al festival gastronómico, y también falto explicar un poco mejor, o saber atraer la atención de las personas, pues muchas no se dieron ni por enteradas de lo que estaba haciendo aunque leyeron los emails que envié.

Bueno, así es como se aprende.
Ya falta poco para que me vaya y aun no siento como que voy a viajar. Esperaré a ver que sorpresas me esperan en Brasil.

lunes, 13 de diciembre de 2010

"Captación de Recursos" o "de como conseguir R5000 en menos de un mes"



Estas ultimas semanas han sido de una agitación total. Creo que necesito una pócima mágica que me duplique las horas hábiles del día, o que me multiplique a mi para alcanzar a hacer todas las tareas. De la oficina, de Guerreros sin Armas y de la Fundación... ah y cierto que también tengo vida personal y familiar..... lo había olvidado.

Como un paréntesis, olvidé mencionar en mi publicación anterior, que en Noviembre di pasos muy grandes que me acercaron mucho a ser Instructora de RAS de la fundación El Arte de Vivir, estoy a poco de lograrlo, pero eso significa que tengo mucho trabajo por hacer!

Así que entre las actividades de la fundación, dejar listo todo lo de la oficina, tratar de ponerle atención a mi familia, y atender mis asuntos personales tenia que sacar de alguna manera tiempo para esta parte de mi vida que, aunque algunos tal vez no entienden, es prioritaria!

Visité un par de Universidades, y descubrí que no iba a ser fácil obtener financiación de entidades. De cualquier forma, la respuesta fue muy positiva: visité después de mucho tiempo mi Universidad, y la verdad es que aunque estaba muy sobre el tiempo para solicitar recursos económicos, la respuesta fue unos brazos abiertos y todo el apoyo para aplicar lo que aprenda en esta experiencia.

Envié la solicitud a varias empresas, pero hasta el momento no he recibido ninguna respuesta.
Solicité patrocinio a Avianca y parece que van a darme un descuento en los tiquetes.

Estaba un poco preocupada, pues sabia que Michi llegaba el 1ro de diciembre y no quería ponerlo en el corre corre de mis vueltas, y menos sabiendo que solo se iba a quedar 12 días. Pero él mismo se ofreció a ayudarme en lo que quisiera, y pues quien soy yo para decir que no?

Lo que me tiene mas sorprendida es que el email que envié pareció tocar no solamente a mis amigos, sino a los amigos y conocidos de mis amigos, y aunque aun no se han concretado muchas cosas, he recibido correos y donaciones de personas que ni siquiera conozco!

Mi familia también ha estado participando activamente.
Mi hermano organizo una reunión familiar en su casa, y me pidió que hiciera la comida. Preparé, con ayuda de Michi, una paella para toda la familia, que fue un éxito, razón por la cual no quedo ni siquiera la foto para el recuerdo. Por este "servicio" mi hermanito me hizo una donación bastante generosa.


Luego, llego Michi, y nos pusimos a preparar todo para el festival gastronómico que tenia en mente. La idea inicial era, con poco presupuesto, ambientar mi casa como si fuera un restaurante, y hacer varias comidas temáticas. Por cuestión de tiempo, no logré la parte de ambientación, y por el tiempo de convocatoria, pase de tres eventos a solamente uno.



Hicimos una noche de la India, con comida deliciosa de este país, y proyectamos una película de bollywood. Luego de cocinar casi 12 horas, la comida resulto ser un éxito, preparamos Chaat Katori, dal Makhani, y Pista Rasamalai, Mango LAssi y Masala Chai. Y a nivel de captación de recursos también estuvo bien. La donación mínima era COP$25.000 (cerca de USD$14) y todos donaron una parte adicional.


Estoy en proceso de recolectar el dinero, y me siento optimista... pero aun queda mucho trabajo pendiente...

Próximamente esperen un informe en números sobre el avance de la operación.

;)


martes, 7 de diciembre de 2010

Guerrera sin Armas!

Han sido meses de mucho trabajo, y casi no he vuelto a escribir. Pero el universo a conspirado para que se abran las puertas en las que he golpeado buscando mi nuevo caminar!
En Agosto, luego del viaje a Guacamayas, participé en el proceso de selección del programa Guerreiros Sem Armas, que es un proyecto que busca empoderar a jóvenes emprendedores para trabajar con comunidades, y al mismo tiempo empoderar a las comunidades a trabajar en equipo y por si mismas, en proyectos que transformen su calidad de vida.

La respuesta la daban el primero de noviembre, y no se por que razón, o tal vez si sé, no le quise contar a nadie. Solo sabia Michi pues él mismo me ayudo a realizar algunas tareas y me daba su opinión sobre estas.
Paso una semana del primero de noviembre y no daban respuesta, así que empece a sacarme excusas... Pero yo para que voy a ir... eso es mucha plata y no la tengo... eso seguro no me escogieron... eso mejor me quedo trabajando... etc.
Pero no fue sino pensar en esto y el 8 de noviembre me llego la comunicación de que había sido seleccionada. Luego tuve una entrevista telefónica con Val Rocha, que es la coordinadora del programa, en la que hablamos sobre el tema financiero y me envió algunos documentos para que me informara sobre el tema de captación de recursos.

Luego de informarme, hice un plan... tenia que tener varias opciones en caso de que alguna falle. Y entre mas funcionen pues mejor para obtener el resultado.
Asi que el primer paso, fue armar un documento con el cual pudiera solicitar recursos en empresas e instituciones, saque un listado de las instituciones que creia me iban a apoyar, y me fui a presentar propuestas.

Al mismo tiempo, le envié un correo a todos mis amigos y familiares, contándoles la buena nueva, y también pidiéndoles su apoyo para recaudar el dinero.
Las formas de apoyo eran: comprar boletas para una rifa, donando dinero, contactándome con gente que me pudiera patrocinar, participar en los eventos que realizara, siendo anfitrión de algún evento en el que yo cocinara sushi o burritos a cambio de donaciones, difundiendo mi email, comprándome tortas!

Los resultados han sido, de cierto modo, sorprendentes.
Aun no consigo la cantidad total.... pero vamos en camino.

De todos modos, falta menos de un mes, y estoy segura que estare en Brasil a comienzos de Enero, preparándome para volver a Colombia a guerrearla con toda!!

domingo, 17 de octubre de 2010

Guacamayas

Luego de descansar un rato en los termales de Güicán, salimos a la carretera a esperar el bus. Se demoró mucho así que decidimos coger el primero que pasara. Resultó ser un bus lechero, pues paró en el Cocuy y allí estuvimos como media hora. Llegamos a Guacamayas ya entrada la nochecita, y nos estaban esperando Amanda y José cerca de la parada del bus. Caminamos un par de cuadras y llegamos a la casa, donde estaba esperándonos María Elena, con mucha curiosidad.
Fue una noche muy corta, la verdad. Solo conocimos la casa, organizamos el cuarto, nos tomamos un agua de panela y a dormir se dijo.
El plan del lunes en la mañana era ir con Amanda a la vereda de Lagunillas, a enseñarle una danza a los niños de una escuela, pero la vereda quedaba montaña arriba y mis rodillas aun estaban resentidas, así que nos quedamos en la casa toda la mañana lavando la ropa, y haciendo otras cosas mas relajadas.
Guacamayas es un pueblo muy pequeño y digamos que la percepción que tengo es que todo el mundo hace todo para subsistir, es decir, todo el mundo cultiva y come en su casa, prácticamente, pues nunca vi un mercado como tal. De hecho solo tocaba atravesar la puerta del patio de ropas para conseguir un par de mazorcas, o frutas, o lechugas.
Tampoco tiene mucho enfoque hacia el turismo. Solo hay dos lugares donde se puede entrar a internet, y a medio día cierran pues es la hora de almuerzo, pero si es muy urgente, se puede golpear en la puerta y le dejan pasar a usar el computador.

Maria Elena resultó ser la nana dicharachera, la que hace comida deliciosa y al tiempo cuenta
historias de su vida, del pueblo y de todo lo que se le cruza por la cabeza. Es todo un personaje, la verdad me reí mucho oyendo todo lo que tiene para decir y como lo cuenta. Ademas es madre adoptiva de cuatro gatos y un perro. El perro se llama Coco y es solo ternura. Los gatos se llaman Lulu (la mama), Felix y Beto (los nenes) y Mono.

La hora de la comida es un espectáculo digno de admirar, no es sino que ella haga su llamado y todos corren a sus pies en una algarabía impresionante. Pero no menos bonita es la hora del consentimiento, cuando vemos llegar a Maria Elena con uno de los gatitos debajo del brazo como si fuera un pan baguette, para luego sentarse y estirar al gato sobre sus piernas, espulgarlo y masajearlo con esos dedos que al lado del gato se ven gigantes, y luego darle la vuelta al gato como si fuera un trapito, y repetir el procedimiento, y para terminar el masaje estirar el gatito como si fuera masa de melcocha, para todos los lados.

Ese día por la tarde, salimos en el carro con Amanda y Jose, a visitar la escuela del Alisal, para que los niños y la profesora vieran el fruto de su trabajo, las primeras impresiones de una cartilla sobre las plantas medicinales y aromáticas silvestres de la región, que ellos mismos redactaron y dibujaron. Todos muy emocionados de ver la cartilla, y también de ver las fotos de la salida de campo.

Al principio estaban un poco tímidos, pero cuando Michi comenzó a tomarles fotos y fue como si les hubieran dado una tonelada de azúcar, se pusieron hiperactivos, solo se reían, y saltaban y gritaban.

Luego de la visita a la escuela, pasamos a la casa de la profesora Nubia, quien está llevando a cabo el proyecto con plantas aromáticas silvestres de la región. Estuvimos un rato chismoseando el proceso en el tallercito de secado y empacado de las plantas, y luego nos invitaron tomar chocolate, con mestiza, que es una mogolla tradicional de la zona, muy rica, y carne! Casi me desmayo cuando pasé al comedor y vi que a todos nos habían servido carne. Pensé, bueeeeno, será. Pero afortunadamente Amanda es de confianza con la señora y le dijo que yo era vegetariana y no tuve que hacer el sacrificio.
De allí salimos, un poco más arriba a la vereda el Alto, donde vive una señora que se llama Margarita. La casa donde vive solía ser de la familia de Amanda, y fuimos a llevarle un encargo o algo así. Solamente con un día de estar en Guacamayas me di cuenta de dos cosas importantes de la cultura de la región. La primera es que la gente es muy MUY amable, y la segunda es que la actividad mas común es sentarse en la cocina a echar rulo. Margarita nos recibió también con un tintico, y más mestizas, y además nos encimó una cuajada gigante.
La cocina de esta casa era super tradicional. Oscuuura, con estufa de leña, las paredes todas tiznadas por el humo de quien sabe cuantos años, y del techo colgados todos los utensilios.
Apenas llegamos, el gato de la casa se me subió en las piernas y no hubo modo de bajarlo ni de que parara de ronronear en el rato que estuvimos oyendo a Margarita hablar de todos los acontecimientos de los últimos tiempos. Al final nos despedimos, y me pareció muy lindo que la señora me dijera que le había dado mucho gusto conocernos (a Michi y a mí) y que esperaba que "no se nos olvidara el camino".

Como ultima actividad del día, pasamos donde la señora Emilia, vecina de Amanda, una señora de edad, artesana y un poco humilde. Le llevamos algunas cosas que había separado Amanda de todas las donaciones que venían de Bogotá.

Al día siguiente, teníamos el compromiso de ir a la escuela de Ritanga a dar el primer taller de papel reciclado con los niños. Tenía un poco de nervios, pues hace rato que no trabajaba con niños, y menos dirigiendo una actividad. Pensé que iba a ser más complicado de lo que fue en realidad.

Nos encontramos muy temprano con la profesora Ofeni. Su esposo nos llevo hasta la entrada del camino para subir a la escuela. Caminamos cerca de 15 minutos, montaña arriba para llegar a la Escuela. Los niños fueron llegando poco a poco. Estas escuelas tienen la particularidad de tener una sola profesora, y un solo salón en el que se dictan las clases de preescolar hasta quinto de primaria. En esta escuela solo había 12 niños, repartidos en los diferentes niveles.
Fue muy bonito enseñarles a los niños a hacer papel, estaban muy interesados en el tema, y todos querían participar. Cuando llegó el recreo ya teníamos una muy buena relación, habían dejado la timidez a un lado. Nos tomamos un chocolate delicioso, con unas arepas que ni les cuento. Y luego fuimos a jugar basket como por media hora. Obviamente ganó el equipo de Michi (niños) porque cualquiera que mida mas de 1.80mt encesta facilísimo (GRRR).


Durante el almuerzo, nos sentamos con los niños a comer, y nos estuvieron cantando coplas y jugando adivinanzas.
Por la tarde les enseñamos a hacer papel maché, pero ya la atención estaba un poco dispersa, sobre todo en los chiquitos de preescolar, que eran 4, y obviamente me toco hacerles todo el trabajo, entonces se volvió una locura porque todos necesitaban ayuda al mismo tiempo. Pero en general todos los niños super pilos, super tiernos, y super atentos.

Cuando terminó la jornada escolar, nos devolvimos a pie con la profesora, por un camino antiguo que conecta la escuela con el pueblo. Ese camino es de lo mas bonito que vi en los días que estuvimos en Guacas. Tenia la energía que tienen los lugares viejos, como que siente uno que por ahi pasó gente en épocas muy remotas, y ademas tenia una vista impresionante de las montañas, y todo el camino adornado de flores y mariposas.

Cuando llegamos a la casa, conocimos a otra de las vecinas. Vicenta. Esta señora es otro personaje. Es la que cocina rico. La que cocina para los eventos del pueblo. Y también es la que mejor chismosea. Tiene una forma de contar las cosas, que ameniza cualquier conversación. Estuvo un buen rato haciendo unas zarapas (o sarapas?) en el fogón de leña, en la parte de atrás de la casa. Yo no cabía de la dicha de ver el tamaño de estas arepas, y además de la emoción de comerme este manjar en su lugar de origen.
Todos los días en Guacamayas nos íbamos a dormir a las 8 de la noche. Primero porque después de que oscurecía no había mucha luz alrededor, y todo el mundo se acostaba casi que con las gallinas. Y segundo porque, aunque no lo crean, los niños me sacaban toda la energía.

Al día siguiente, Miércoles, fuimos de nuevo al Alisal, pero esta vez, solo fuimos Michi y yo, a dar el taller de Origami. Los niños aquí también estaban super receptivos, además que ya nos conocían. Aunque otra vez estaban como tímidos. Esta es una de las escuelas con mas estudiantes, tiene 16 niños entre preescolar y quinto de primaria.
El taller estuvo super lindo. Aprendieron muchas figuras, yo aprendí nuevas formas de hacer el avión, y nos reímos un montón. Lo más entretenido de la jornada, fue jugar cielo e infierno, y sobre todo con Michi. Todos querían jugar con él, pues su cielo e infierno tenía secretos que para esa edad son prácticamente un tabú, y la reacción de los niños cada vez que el les leía el resultado de su elección, era gritar y reírse a carcajadas... Tú tienes dos novias! Tu tienes chichí! Tu tienes popó!.... Fue muy divertido.
A la hora del almuerzo todos querían sentarse con nosotros. Y estuvimos discutiendo temas importantes como "Que es más lejos, Austria o Santa María, el pueblo donde vive la mamá de una de las niñas". Luego hubo partido de fútbol, y mientras observaba el partido me dejé asesorar por Luisa, quien me decía que si no quería peinarme, como la profesora Nubia, que se veía tan elegante con su pelo cogido.

Todas las noches la hora de la comida era también la hora del cuento. Unas noches se hablaba de comida, otras noches se hablaba de animales, otras noches de brujas y maleficios, y de historias del pueblo. También escuche muchas historias sobre las épocas de la violencia, y en parte comprendí por qué Boyacá fue una de las regiones que más apoyó a Santos.

Pero lo más divertido era escuchar las historias de las brujas y el diablo. Creo nunca había estado en un lugar tan apartado, y pues es muy interesante escuchar todas estas creencias que tienen sobre el lado oscuro. Para este momento ya había llegado a la casa Tuli, la otra nana, que no era la nana dicharachera, sino la nana consentidora. Nos trataba como si fuéramos niños. Nos cuidó muchísimo. Y a la hora del cuento, no hacia nada mas que echarse la bendición cada vez que hablaban del diablo o de las brujas.
La verdad hablaba con tanta convicción cuando contaba que había visto brujas, que pasé una noche sin poder dormir de imaginarme la bruja con cuerpo de chulo y cara de gato, que producía sonidos escalofriantes, mientras rompía el techo de paja de la cocina del cuento. Pero lo más divertido de la historia, es que hace alusión a la costumbre de echar chisme en la cocina, porque dicen que las brujas se paran es sobre los techos de las cocinas para nutrirse de todo el chisme y así poder hacerle daño a sus enemigos.

El jueves, fuimos a otra escuela, Güiragón, a hacer el taller de papel reciclado, y con Michi habíamos pensado que era una buena idea dividir al grupo para concentrar la atención en las actividades. Pero tuvimos el resultado contrario, pues la actividad del papel reciclado era muy lenta, y todos se venían a ver origami mientras Michi hacía el papel solo.
No se si era cansancio nuestro, o indisposición de los niños, pero no lograba que tuvieran dos minutos de foco en la actividad. Y si a mi no me iba bien, a Michi le iba mucho peor. Tuve que recurrir a las técnicas de respiración. No solo para mí, sino para los niños, porque por un lado, hubo momentos en que quería ahorcarlos, como Homero hace con Bart a veces, y por otro lado pensé que haciéndolos respirar un poco lograba que se concentraran un poco. Y si, fue efectivo. Porque no maté a ninguno, y luego de hacerlos respirar se concentraron como 5 minutos.

Aquí también hubo partido de fútbol, con la mala suerte de que había llovido y la cancha estaba llena de lama, lo que resultó en que Michi se cayera y se raspara la cara.
No estuve presente para ver la caída, porque estaba recordando como jugar a la golosa, y descubriendo que las niñas de ahora le han puesto al juego un montón de arandelitas para hacerlos más largo. Creo que jugamos como 1 hora.

De vuelta descansamos. Ya quedaban dos días para que Michi tuviera que viajar a Venezuela a encontrar a sus hermanos. Así que el viernes decidimos salir a caminar temprano en la mañana con Amanda y Jose, hacia el Chiveche, que parecer ser una de las veredas más bonitas y tradicionales de Guacamayas, pero también una de las más lejanas (y llena de brujas). De hecho no me alcanzo el tiempo para llegar hasta allí. El plan era caminar montaña arriba hasta un lugar que se llama el volador, que es desde donde se supone que vuelan las brujas por la noche. Un rato antes de llegar, Amanda y Jose se devolvieron pues ya estaban cansados y tenían cosas que hacer. Pero nosotros subimos hasta el volador, y luego empezamos a buscar camino por la montaña para bajar y ver si podíamos llegar a la escuela de Ritanga. Caminamos un buen rato, pudimos ver el nevado desde un nuevo ángulo, nos persiguió un ovejo, y llegamos finalmente a la escuela. Estaba cerrada pero nos encontramos con algunos de los niños.

Luego fuimos al pueblo de nuevo por el camino viejo, y nos pusimos a averiguar como era lo del viaje de Michi hasta Cúcuta. Parecía que habían cerrado el camino por las lluvias, y al final tuvimos que tomar la decisión de viaje para el mismo viernes. Y fue una suerte, pues Michi viajó en la noche, y el sábado en la mañana, Guacamayas quedó incomunicado con el resto del mundo por tres días.

En los días que faltaban para volver a Bogotá, visité el ancianato, las tiendas de artesanía, el mercado del sábado en la plaza, fui al Espino a conocer la casa de Tuli, caminé mucho con Amanda, y aprendí a tejer en el telar de arco.

Tambien en esos días hice buenas migas con las nietas de la vecina Emilia, pues les regalamos un par de chaquetas muy bonitas que nos donaron aquí en Bogotá. Y cómo me di cuenta? Porque pasado un rato de la entrega, vinieron a la casa a preguntar por "la niña churquita", y como yo estaba en la cocina, no me hicieron salir, sino que me hicieron llegar un paquete, que venía calientito, con una mazorca asada y un par de envueltos.


Casi el último día, fuimos a otra escuela con Amanda y Jose, a celebrar el día de la mazorca. Esta escuela también había hecho el trabajo de una cartilla, pero esta vez con recetas tradicionales de maíz. Para comenzar la práctica, la noche anterior habíamos desgranado entre Tuli, Maria Elena, Jose y yo, no se cuantas mazorcas en tres horas. Obviamente todo esto acompañado de muchas historias y risas. Entonces para no perder la costumbre, lo primero que hicimos al llegar fue sentarnos a desgranar mas maíz.
Traté de acercarme a los niños, pero cada vez que iba por esos lados se quedaban callados. Entonces poco a poco me fui ganando su confianza. Pero mientras tanto ayude también a moler el maíz y la cuajada, y documenté los pasos para hacer los envueltos. Y también fui a caminar por ahí cerca, a tomar fotos de las mariposas, de los pájaros, y de las casas antiguas.

Ya cuando cogimos confianza, jugamos a los ladrones, y mas tarde me llevaron a la cancha de basket, y volví a mi infancia jugando al gato y al ratón, y una cantidad de juegos y rondas que me enseñaron los niños.




Fue una experiencia increíble conocer Guacamayas. Es un pueblo muy lindo, con mucho potencial turístico, pero poco conocido, con muchos lugares para conocer, mucha gente linda y amable, muchos niños hermosos. Sobre todo en esa época, con mucho maíz, con una tradición gastronómica muy rica. Me perdí el festival de la mazorca por menos de una semana, pero nunca comí tanto maíz en formas tan diferentes como en esos diez días.